Verónica Valdez: “Nos quedamos sin camas, sin casa, sin ropa, zapatos, sin nada”

By on 4 diciembre, 2009
Verínica Valdez, derecha, logró rescatar unas pocas cosas del hogar. Casi nada. (foto de El Salvador Noticias)

Verínica Valdez, derecha, logró rescatar unas pocas cosas del hogar. Casi nada. (foto de El Salvador Noticias)

El municipio de Guadalupe, una de las poblaciones severamente golpeadas por las torrenciales lluvias del 7 y 8 de noviembre,  está ubicado a 75 kilómetros de San Salvador, en el departamento de San Vicente.

El casco principal de la ciudad está asentado sobre una loma larga, al costado norponiente de las faldas del volcán Chinchontepec.

En la parte oriente de la ciudad pasa una quebrada, la quebrada del Puente Piedra Pacha,  que en tiempos de lluvia normales no representa mayores riesgos para la población que vive en los contornos de la ciudad. 

En esos contornos del centro de Guadalupe, está ubicada la colonia Santa Rosa, una colonia que fue destruida por una correntada de piedras y lodo que bajó la noche del sábado 7 de noviembre, desde el volcán Chinchontepec.

Al menos 40 viviendas fueron destruidas, mientras un número no determinado de personas fallecieron arrastrados por el aluvión. Las autoridades han identificado a 8 víctimas, pero unas 15 más están desaparecidas.

Entre las viviendas destruidas de la colonia, se encuentra la que pertenecía a Rosalío Hernández, un agricultor de la zona. La estructura que ocupaba la casa desapareció arrasada por piedras que bajaron rodando en medio de la correntada de agua y lodo, algunas de ellas que alcanzaban la altura de una casa.

Paste de los restos de la vivienda de Hernández quedaron debajo de un árbol grueso que también había sido arrastrado por la corriente.

El día lunes 9 de noviembre, Verónica Rodríguez, nuera de Rosalío Hernández, buscaba rescatar algunas pertenencias de entre los escombros. Sin embargo,  la joven había logrado sacar láminas retorcidas y una olla de cocina, que no se fueron río abajo.

Verónica Beatriz Valdez Rodríguez, de 25 años, que tiene un embarazo de 7 meses, explicó que ella se había salvado de milagro la noche en que sucedió la tragedia, y mencionó que 7 familiares de su esposo fueron arrastrados por la avalancha.

Las víctimas son Rosalío Hernández, de 50 años; y Emérita López, de 40; suegros de Verónica; y sus cuñados José Gabriel López, de 14 años;  María Morelia López, de 12; Maribel López, de 9; y Jarry Brandon Barrera, de 2 años, hijo de su cuñada Fátima.

“Esto es un desastre”, afirmó sin deseos de hablar del tema.

Un árbol derribado por la correntada que pasó por la colonia Santa Rosa, quedó en el lugar donde estaba ubicada la casa donde vivía la familia del esposo de Verónica Valdez. (foto de El Salvador Noticias)

Un árbol derribado por la correntada que pasó por la colonia Santa Rosa, quedó en el lugar donde estaba ubicada la casa donde vivía la familia del esposo de Verónica Valdez. (foto de El Salvador Noticias)

“Nos quedamos sin camas, sin casa, sin ropa, zapatos, sin nada”, dijo la joven, que aún presentaba algunos golpes en el rostro provocados por la correntada que la arrastró unos 30 metros. 

“De puro milagro de Dios nos salvamos”, agregó.

Sin embargo, a pesar de la desgracia hay algo que a Verónica le consuela, y es que su bebé, que tiene 7 meses de gestación, se encuentra sano, según le dijeron médicos que la atendieron.

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