“Sólo el dueño del muerto es el que lo llora con gusto, los demás llegan por el café”

By on 21 diciembre, 2009

¿Cuál es su opinión sobre la situación que se ha vivido en Honduras,  a raíz del golpe de Estado?

El padre Antonio Confesor, párroco de la iglesia de San Antonio del Mosco, analiza la situación política en Honduras y en El Salvador.

El padre Antonio Confesor, párroco de la iglesia de San Antonio del Mosco, analiza la situación política en Honduras y en El Salvador.

No se pensaba que en pleno 2009 viniera a darse un golpe de Estado en un país democrático, en un país pobre como Honduras. Pero como allí tenemos que darnos cuenta que los intereses que están en juego, se llaman intereses norteamericanos, y de otros intereses de otros poderosos, de las derechas a nivel de Latinoamérica que están temblando por los cambios que se van dando.

¿Por qué intereses norteamericanos?

En primer lugar, siguiendo las noticias sabemos que dan el golpe, y primero pasan por Palmerola (la base militar de los Estados Unidos en Honduras); el avión, pues, ya tenía todo planificado. Sabemos que allí quienes están son el ejército norteamericano. Entonces, al ver esta situación y ver el esfuerzo de las Naciones Unidas, de la OEA (Organización de Estados Americanos), al ver a tantos organismos que han dicho no al golpe de Estado, y ahora ver al Pentágono negociando que los países acepten el golpe de Estado como algo normal, como algo democrático. Eso parece ridículo porque tenemos que ser conscientes nosotros porque ahí, quien ha mantenido a Roberto Micheletti en su rotundo no a la reinstalación del presidente Manuel Zelaya, es Estados Unidos. Se ha visto bien claro: Obama (Barack, presidente de los Estados Unidos), no entendía en ese momento, no entendía qué estaba pensando el Pentágono y por eso lanza su negativa al golpe de Estado, pero ya después ya lo van echando en el camino que ha llevado el imperio norteamericano. Una vez, cuando se dio la situación en Iraq, yo dije que me parecía que las Naciones Unidas habían servido como aquel que fue a amarrar el venado, y después el otro sólo llegó y lo mató, y después dijo: tengo pulso, porque le pegó en la frente al venado, cuando ya estaba amarrado.

 ¿Está diciendo que el presidente Barack Obama cambió la política que presentó al inicio?

Totalmente, porque ahora está llamando a que los gobiernos de Centroamérica, incluyendo a El Salvador, reconozcan al gobierno que nace de un golpe de Estado. Que eso no es democracia. Aquí vemos una doble moral de estos países, que primero dicen una cosa y luego sacan cabal lo que realmente son, ante la comunidad internacional. Vemos que muchos países de Europa están sosteniendo su no reconocimiento, y muchos países latinoamericanos también están diciendo no a ese gobierno instalado con el golpe de Estado.

¿Por qué?

Porque yo pienso que tienen razón: los militares no tienen que seguir gobernando nuestros países porque han llevado a situaciones desastrosas como la que ahora tenemos aquí celebrando en este lugar (cantón El Mozote, Morazán, donde varias organizaciones conmemoraron el 28 aniversario de la masacre, que se dio en el marco del conflicto armado salvadoreño). ¿Por qué? Porque eran los militares que estaban mandando en el país. Ahora, nosotros vemos esta situación en Honduras, y la vemos con preocupación porque estamos a un paso…

¿Pero ha habido elecciones en Honduras?

Una farsa. La gente fue a votar, pero no fue todo el pueblo. Uno va encontrando toda la resistencia que había y que la han callado los norteamericanos para que no hablen. Los llevaron hasta a un acuerdo, y miren ahora, ya un periódico diciendo que sentían mucho que no hayan restituido a Zelaya, porque Micheletti dice que no, el congreso dice que no. Este es un juego para querer aparentar que son mansas ovejas, pero la realidad es otra. La realidad era que ellos querían quitar a Mel Zelaya a toda costa, porque iba por el camino de ver al pueblo, de ver a la gente que tiene necesidades, y las derechas sólo piensan en sus propios intereses y no en los intereses de las mayorías.

¿Pero los hondureños opositores a Manuel Zelaya lo acusan de querer postergarse en el poder?

Eso es como una mentira más. Mel quería darle oportunidad al pueblo de expresarse, eso no era vinculante y lo saben los norteamericanos, pero no quieren escuchar lo que el pueblo quería decir. Yo pienso que si hubieran sido inteligentes allí hubieran manejado que la gente fuera a decir sí o no a una reelección o un cambio de la Constitución, un montón de cosas que podían evaluar después. Pero le dan el golpe antes de que nazca la criatura, antes de poder ver más hacia dónde iba. Yo digo, si somos democracia, hay que escuchar al pueblo, pero si no lo escuchamos, no es democracia, es imposición.

¿Por dónde pasa la solución a la crisis de Honduras?

El conflicto es complejo, y todos sabemos que no va a ser fácil para… Yo he platicado con muchos de los líderes de la resistencia, incluyendo al padre Tamayo (José, párroco de Salamá, Olancho, Honduras), que nos dicen tantas cosas de la realidad, de la represión que tuvo el pueblo, cuando frente a la embajada brasileña se reunieron más de 20 mil personas. Al padre lo tuvieron que meter, unas 300 personas, por los muros, porque estaban siendo agredidos en una manifestación a favor de Mel. Entonces, con un ejército, agrediendo, matando gente, porque hemos sabido nosotros que murió gente, han estado muriendo líderes, han estado desapareciendo gente, así en esa forma, cómo una persona va a ir a votar con libertad, no hay libertad. Yo pienso que los hondureños tendrán una salida y el Señor se las va a dar. Los hondureños, tienen coraje, porque hasta ahora con todo lo que los han masacrado, con todo lo que los han humillado, no han agredido a ningún policía; que digan: ya mataron a tal soldado. Eso no ha salido en las noticias.

El párroco de San Antonio del Mosco sigue oponiéndose a la construcción de la represa El Chaparral, porque afirma saldrán afectadas muchas familias.

El párroco de San Antonio del Mosco sigue oponiéndose a la construcción de la represa El Chaparral, porque afirma saldrán afectadas muchas familias.

Y en el caso de El Salvador ¿Cuál es su visión de los primeros cinco meses del gobierno del presidente Mauricio Funes?

Para mí nace la esperanza, viene el cambio. En la mente del señor presidente Mauricio Funes yo creo que ya desapareció.

¿Y por qué dice que ya desapareció?

Porque estamos viendo cosas buenas, pero no cosas nuevas. Y nosotros esperábamos cosas nuevas, no cosas buenas. Cosas buenas, de alguna manera, ya las estaba haciendo Saca (Elías Antonio, el ex presidente de El Salvador), con la Red Solidaria, y ya estábamos viendo los proyectos que llaman de desarrollo y nosotros sabemos que son de muerte (como el caso de la construcción de la represa El Chaparral). Un mensaje del presidente tan bonito, para que le aplaudiera el pueblo que cree en la justicia, a favor de los más necesitados, por la que Monseñor Romero (Óscar Arnulfo, el Arzobispo de San Salvador asesinado el 24 de marzo de 1980), luchó. Él dijo todavía, para que le aplaudiéramos, que iba a gobernar iluminado por Monseñor Romero, que era su maestro, y lo gritó, y lo repitió en dos ocasiones, y que iba a gobernar para los más pobres.

¿Y qué considera que está pasando?

Ahora estamos viendo que San Antonio del Mosco, de donde yo soy párroco, tiene el segundo lugar en extrema pobreza severa. En plena crisis económica, sin fuentes de trabajo, les viene a quitar la única fuente de trabajo, que es la tierra para los campesinos. Y sólo en San Antonio del Mosco son 12 mil personas que se verán afectadas directamente; en Carolina (municipio del norte de Morazán), son 13 mil; en San Luis de la Reina son otros tantos, San Gerardo y Nuevo Edén de San Juan. Son cinco municipios que tienen más de 50 mil personas que se van a ver dañadas directamente.

Cualquiera que pudiera analizar sus palabras, podría considerar que son palabras de un opositor al gobierno del presidente Mauricio Funes ¿Qué opina de esto?

Es como dicen: sólo el dueño del muerto es el que lo llora con gusto, los demás llegan por el café, el pan, los tamales, a jugar naipe. A mí me ha tocado recoger niños que se me mueren en las manos por la neumonía, por la diarrea; ancianos que se mueren antes de tiempo. Ver esa realidad por 9 largos años, y ver ahora lo que les viene con la contaminación del medio ambiente… Yo no estoy en contra de Mauricio, no estoy en contra del gobierno. Estoy en contra de las injusticias como pastor. Si bueno, estábamos peor todavía con Saca, si nosotros hemos dicho que Saca fue el más criminal en la zona. Él fue el que inició estos proyectos. Pero tristemente Mauricio se sigue rodeando de gente mala como la familia Salume. Miren lo que ha pasado en Verapaz (municipio de San Vicente afectado por deslaves que causaron daños materiales y humanos), eso duele, eso es conmovedor. Ahora sí los medios dicen: trauma humano, pero se dan cuenta que es por el deterioro del medio ambiente. Ahí vemos lo que ha pasado en Verapaz y en toda esa zona de San Vicente. Eso es catastrófico, todavía siguen encontrando restos de las personas que murieron, eso no lo queremos para nuestra zona.

¿Está haciendo una comparación entre el tema del desastre en San Vicente y lo que sería la construcción de la represa El Chaparral?

Antonio Confesor Carballo Hernández

Comparando las dos cosas, vemos: allá estamos llorando y diciendo miren que fatal, hay que ayudar todos, pero aquí (refiriéndose a la zona donde está siendo construida la presa El Chaparral), los medios de comunicación están diciendo que es un proyecto de desarrollo. La misma inundación para la gente más pobre. Es la misma que va a quitarles sus tierras, que es su fuente de vida. Yo alabo todo lo bueno que el gobierno de Mauricio Funes está haciendo. Me duele cuando veo que el vicepresidente, nuestro vicepresidente (Salvador Sánchez Cerén), como Ministro de Educación está queriendo impulsar el programa de educación para que llegue a todos los lugares, y ver a Mauricio decir: yo no lo he aprobado, yo no lo he aprobado, yo soy el presidente, yo soy el presidente, y no querer buscar otras alternativas que van a beneficiar al pueblo. Y los medios están prestándose, pero también Mauricio para ganar cámara de alguna manera, para los titulares. También él dice: magnifico esto no lo voy a aceptar, esto yo soy el presidente, y ahí se va.

¿Y qué podría hacer?

Creemos que eso tendría que mejorarlo Mauricio, entender que el pueblo votó por el cambio, porque ya no soportaba lo que estaba viviendo. Lo triste es que ahora quieren que esa situación, con las encuestas que le dan un 80% de respaldo, yo siempre cuando me preguntan les digo: que bueno cómo lo alaban ahora. Esos mismos medios dijeron que no iba a ganar la presidencia. Esas mismas encuestas dijeron eso. Pero ahora yo digo: cuánto le califica Dios a Mauricio con lo que está haciendo, con estos proyectos de muerte que no quiere detener. Sólo en ese toquecito que pegó la naturaleza ahí (daños de lluvias), estamos hablando de un unos 300 millones de dólares que hay que invertir, para ayudarle a la gente para poder salir del problema. Lo triste es que allá (en San Salvador), pudiendo detener el proyecto…

¿Lo pueden detener?

Claro, tienen que ir a un proceso jurídico, pero yo creo que vale más el pueblo, vale más una persona que cualquier proyecto.

¿Cree usted que el gobierno está a tiempo para detener ese proyecto?

Yo digo: si compras un saco de maíz en 50 dólares, y te dicen: mira si lo compras ese saco no le vas a ganar, vas a tener que venderlo en 25 dólares, vas a perder en ese negocio. ¿Estarías dipuesto a hacerlo? Pues yo creo que ni una viejita que vende tomates lo haría. Al gobierno la SIGET (Secretaría General de Electricidad y Telecomunicaciones), le ha dicho que el proyecto no es rentable, le ha dicho que es un suicidio económico; y encima de eso: Funes afirma ‘Yo digo que va adelante’. El mismo gobierno se contradice.

¿Ustedes no han terminado de aceptar ese proyecto?

No, no es que no hemos terminado. Es que no lo hemos aceptado nunca. Lo están imponiendo. Y como yo le he dicho a Mauricio: él podrá destruir nuestra zona, pero hay un Dios que le va a pedir cuentas en el último día. Yo creo que ni en el último día, antes se las va a pedir. Porque el Señor está al lado de los que más sufren, el señor está ahí luchando para que sus hijos sean respetados.

¿En cuanto a política internacional, hacia dónde debe mirar el presidente Mauricio Funes, hacia el Sur o hacia el Norte?

Yo creo que el señor nos dio la vista para ver para todos lados, y si Mauricio fuera inteligente tendría que ver tanto para un lado como para el otro. Tanto la izquierda como la derecha el Señor las creó. Y como que me diga: ‘Qué mano le gusta más a usted padre, la izquierda o la derecha’. Yo necesito las dos, y yo pienso que así tendría que ser Mauricio. Entender que sus hermanos del Norte y sus hermanos del Sur lo necesitan, y él también necesita, -para poder gobernar y para poderle ayudar al pueblo-, de los dos lados. Él no tiene que parcializarse a ningún lado. Si es inteligente lo va a hacer así. Pero lo hacen decir que está en contra de tal lugar o a favor de tal lugar, y las derechas en nuestros países son astutas; entonces ahí están tirando todo lo que sea necesario para ir dividiendo la mentalidad del pueblo. Dios nos dio dos ojos, uno izquierdo y uno derecho para poder ver la realidad. Nos dio cinco sentidos el Señor también para que analicemos el bien y el mal. Pero aquí a mi me duele cuando al mal le llaman bien y al bien le llaman mal. Cuántos proyectos buenos nosotros hemos tenido con Cuba y los seguimos teniendo. Tanto médico que está viniendo preparado para poder ayudar en la salud a la gente. ¿Será malo eso? Es una pregunta que nos tenemos que hacer. Cuántos salvadoreños han ido a curarse de la vista a Venezuela y a Cuba, esos proyectos aquí la gente no los puede tener.

¿O sea que el gobierno del presidente Funes tiene que ver mucho más allá?

No, no, no si usted quisiera que le dijera eso, no se lo voy a decir. No estoy diciendo eso, lo que yo digo es que debe ver para un lado y para otro. No podemos decir que Estados Unidos no ha apoyado en grande, aunque invirtió para que esta gente que murió aquí en El Mozote (Confesor presidió los actos del 28 aniversario de la masacre, el día 12 de diciembre), regalando aviones, regalando municiones, regalando bombas de 500 libras, para que esos asesinos que asesinaron a estos hermanos en El Mozote, pudieran llevar a cabo la masacre. Todas esas armas eran de fabricación norteamericanas. Yo estoy de acuerdo que manden cosas buenas para el país, que puedan ayudarle a la gente a desarrollarse, no a matarse entre hermanos. 

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