“Yo creo que Dios dijo: Te necesito aquí, porque aquí tengo mi Jardín Infantil”

By on 23 enero, 2010

Ha muerto uno de los grandes del espectáculo en El Salvador, ¿Cuál es su sentir al respecto?

Rolando Alfaro, conocido como el payaso “Trapito”, hijo de Arístides Alfaro Samper, “Chirajito”, recuerda a su padre.

Rolando Alfaro, conocido como el payaso “Trapito”, hijo de Arístides Alfaro Samper, “Chirajito”, recuerda a su padre. (foto El Salvador Noticias)

Uno de los grandes. Yo creo que no es uno de los grandes. Yo creo que no tiene medida el personaje que ha muerto. Yo no le llamaría un grande, sino que es algo tan inmenso, inalcanzable, sin medida, lo que se nos ha perdido. No como padre sino como artista. Un profesor, un maestro, un hermano, un cuñado, un amigo, un chero, un novio. Todo era para mí.

¿Qué es lo que representa para usted la memoria de su padre?

La memoria de mi padre representa lo que soy ahorita, mis hijos, el futuro de mis hijos. La promesa que le hice fue que él me dejaba ser payaso si yo estudiaba, y si cuidaba de la niñez de la calle también. Esa promesa la empezamos a trabajar juntos. Ahora cuido de mis hijos, mantengo contacto con los niños de la calle, no de donde yo vivo en Australia, porque es diferente el sistema. Manteníamos la promesa con mi papá, el continuar yo siendo un profesional, no sólo en el arte sino en el ámbito del trabajo. Por él soy lo que soy. Como padre: excelente viejo. Como padre: con sus regañadas, sus bravuras, pero aquí estoy, todo un hombre dispuesto a aportar a la sociedad, tal como se merece.

¿A qué se debió su salida del país?

Desgraciadamente, como todos sabemos, el tiempo de guerra en el país no nos permitió vivir estables en El Salvador. Muchos ciudadanos, muchos compatriotas tuvimos que buscar diferentes formas de vida, para ayudar a nuestras familias. Fue por eso que yo dejé el país. Además, la situación se puso bastante crítica. Yo era estudiante universitario en aquel momento, y no teníamos garantía. Como artistas no teníamos garantía y no teníamos futuro.

Rolando Alfaro, junto a su hijo Emerson, quien llegó al sábado desdeAustralia, para participar en los funerales de su abuelo Arístides Alfaro Samper. (foto de El Salvador Noticias)

Rolando Alfaro, junto a su hijo Emerson, quien llegó al sábado desdeAustralia, para participar en los funerales de su abuelo Arístides Alfaro Samper. (foto de El Salvador Noticias)

¿En qué año se produce su salida y hacia qué país?

Mi salida se produjo en el año 1989, me fui para México, mientras las cosas se solventaban. Cuando ya las cosas estuvieron tranquilas regresé para El Salvador, pero la persecución de estudiantes universitarios no habían cesado. Tuve que salir nuevamente hacia México en 1989, en diciembre. Y en 1990 me fui para Australia. Y estoy ahí 21 años. Pero la comunicación con mi papá siempre estuvo, por teléfono, por correo electrónico y muchas veces por medio de amigos, o los medios de comunicación que siempre le prestaban el servicio a mi papá.

¿Qué hace Trapito en Australia?

Ahorita Trapito, siempre es Trapito, pero a medio tiempo, no a tiempo completo. Yo soy enfermero psiquiátrico, trabajo en el hospital psiquiátrico, y es un trabajo donde yo pongo mi payaso. Lo hago con cariño, con amor, para recuperación de la persona en su salud mental.

¿Qué anécdota recuerda usted, relacionada con su padre?

Una anécdota es cuando yo empecé a ser payaso. Yo siempre tuve envidia de un señor al que le aplaudían, le daban la mano, que le gritaban su nombre en la calle, y que le pagaban. Un hombre grande. Yo dije: yo voy a ser payaso igual que él, me refiero a Chirajito. Agarré unos trapos viejos, me los puse, era en una fiesta de Navidad en el Hotel Sheraton, y mi papá estaba actuando. Atrás de una montañita me fui a maquillar, y empecé a caminar sobre la montaña. Él (Chirajito), paró la presentación, él creyó que era otro enanito que había llegado. Se me acercó y cuando vio que era yo, se le salieron las lágrimas. Y me dijo: cabrón ¿Querés ser payaso? Yo le dije: sí papá, quiero ser como vos, quiero ser grande. Me dijo: una cosa solamente te voy a pedir, tenés que estudiar y nunca te descuidés, y nunca dejés a los niños de la calle afuera, donde estés. Y nunca bajés la cara ante ninguna situación. Esta sólo es una anécdota, ver a mi papá llorando.

¿Es un hecho importante en su vida?                    

Sí, hay una anécdota grande también, cuando a él se le metió la locura, locura graciosa, locura con amor, de andar recogiendo a los niños de la calle, a los niños huelepega. A niñas que a temprana edad, desgraciadamente por la guerra, huérfanos, se prostituían, robaban, se metían en drogas. Una vez se le ocurrió de conseguir un pick up, y se le metió la locura de ir al Bulevar de los Héroes, y recoger a todos los niños de la calle que andaban pidiendo, robando, oliendo pega, prostituyéndose. Y los llevó a la casa de nosotros, 36 niños.

Buscaba ayudarles

Sí, los llevó allí y él nos dijo: ellos van a vivir aquí con nosotros, son niños de la calle. Todos los hermanos nos quedamos pensando: ¿Y dónde vamos a dormir nosotros? Y mi papá nos dijo: Ustedes van a dormir en la cama, no se preocupen, confíen en el niño de la calle. El niño de la calle es más honrado que el niño de la casa, porque el niño de la casa roba pan y se lo come a escondidas; ellos roban por necesidad, piden por necesidad, así es que hay que cuidar de ellos. Tuvimos que dormir en el suelo con ellos, compartimos la ropa, conseguimos psicólogos gratis, conseguimos un montón de cosas. Albañiles y plomeros se le ofrecieron a mi papá para ayudarle, y los niños siguieron en la casa. Estamos hablando de niños que no les importaba desvaciarnos la casa. De todos esos niños, 17 son profesionales y viven fuera del país. Muchos de ellos se metieron al ejército, otros son payados todavía, y otros desgraciadamente fallecieron por enfermedades. Otros murieron porque fueron asesinados, acribillados a balazos en la calle.

¿Pero fue un buen intento de parte de su padre?

Claro. Eso fue cuando él fundó el circo “Hogar”, desgraciadamente ya no tuvo a poyo del gobierno y tuvo que deshacerse. Pero todos mis compañeros, mis amigos con los que jugábamos basquetbol y fútbol, también se incorporaron a ayudar, a darles camisas, a darles pantalones. Algo grande. Todo mundo criticó a mi papá en el pasaje donde vivíamos, porque era una locura grande, pero era una locura rica, sabrosa, con un buen fruto.

Miembros de la familia de Arístides Alfaro Samper, conocido como el payaso "Chirajito", velado en Funerales Modernos. (foto El Salvador Noticias)

Miembros de la familia de Arístides Alfaro Samper, conocido como el payaso "Chirajito", velado en Funerales Modernos. (foto El Salvador Noticias)

El proyecto tuvo un inicio, pero ¿Cuál fue el fin?

El fin fue que un huracán botó el circo. Y cuando él (Chirajito), buscó ayuda gubernamental, el gobierno –en ese entonces estaña el presidente José Napoleón Duarte- no dio autorización para que eso continuara, porque mi papá no tenía licencia para recoger niños de la calle. El argumento de mi padre era: Si ustedes no lo hacen, dejen que yo lo haga. Así que el gobierno le cerró el circo a mi papá, se lo censuró. Se perdió esa gran obra que se había hecho. El inicio fue bonito. La persona que apoyó a mi padre fue don Benjamín Escalón. Don Felipe Mira también ayudó bastante.

¿Ahora ha recibido el apoyo y la solidaridad de amistades?           

Increíblemente. Cuando nosotros estábamos ahí en sus últimos minutos, sus últimos segundos (en el Hospital Médico Quirúrgido del Seguro Social), cuando salimos afuera los hermanos para platicar sobre qué íbamos a hacer. De repente 5 cámaras, 8 cámaras de televisión, reporteros aparecieron de todas partes. No sabemos de dónde aparecieron, y nosotros estábamos aturdidos. También recibimos llamadas telefónicas de no sé quiénes eran. Llamadas internacionales también. Luego cuando trajimos el cuerpo aquí: vino Mauricio, vino Don Pánfilo, vino Cañonaso, muchas figuras grandes de la época de los 50’s. Familiares han venido muchos de fuera de San Salvador, muchos de fuera del país. Mi hijo (Emerson Alfaro), viajó de emergencia desde Australia, así es que aquí está acompañándonos. Vinieron familiares que nunca creí que fueran familiares. Cantidad de personas hubo la noche del viernes (22 de enero), tanto que a tres cuadras estaba topadísimo de carros.

¿Es un buen adiós para su papá?       

Claro. Vinieron bastantes compañeros artistas, compañeros payasos, pintados de payasos. Se le cantó la canción “Somos los Personajes”. Hubo llantos, alegría, risa, hubo de todo la noche del viernes. Para el domingo, para el entierro esperamos… Claro, tenemos que llorar, pero va a haber más alegría porque sabemos que él (Chirajito), estuvo aquí en esta tierra, en un Jardín Infantil en la televisión, y sabemos que él se va a un Jardín Infantil allá en el cielo. Yo creo que Dios dijo: Te necesito aquí porque aquí tengo mi Jardín Infantil.

¿Qué vaya con alegría entonces?

Que vaya con alegría, por eso le vamos a cantar también “Somos los Personajes”, porque sabemos que Prontito y Tío Periquito lo están esperando. Ahora sí ha empezado otro Jardín Infantil allá en el cielo.

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