“Queremos ver que se haga justicia por mi hijo”

By on 16 marzo, 2010

¿Cuál fue el impacto que tuvo al enterarse de la noticia del deceso de su hijo?

Silvia Orbelina Granados Miranda, madre de Carlos Francisco Garay Granados, aparece con la fotografía de su hijo.

Silvia Orbelina Granados Miranda, madre de Carlos Francisco Garay Granados, aparece con la fotografía de su hijo.

Fue una noticia inesperada. Yo el día jueves anduve bien nerviosa, sentía que se me salía el corazón. Le dije a mi hermana: mirá tía encendeme el fuego porque quiero poner los tamales a la 1:00 de la tarde, mirá fijate que siento una angustia, siento que se me sale el corazón, no sé qué va a pasar. Y a mi hijo cuando llegue le servís comida (a Julio Enrique Garay Granados el hijo varón mayor),  hay pollito, y a él como le gusta tanto el pollo,  que hasta levanta una ceja.

¿Su hijo el mayor?

Sí él es el mayor de los varones, y el que me quitaron fue el segundo hijo mayor, porque mi hijo (Carlos Francisco), iba a cumplir 19 años, el 18 de mayo de este año. Julio Enrique primero Dios que cumpla 20 años, el 20 de mayo.

¿Pero sí, usted ya presentía algo?

Sí yo presentía algo bien raro, y había oído cantar ese pájaro que le llaman la aurora, porque eso es bien verídico. Yo creo en esas cosas, hasta cuando se cae algo por accidente o algo así, se siente que alguien se va a morir. Y en lo de mi hijo yo sentía que se me iba a salir el corazón. Una angustia sentía yo, no sé por qué, pero nunca pensé que fuera a ser mi hijo o alguno de mi familia el fallecido. Mi hijo estaba bien entusiasmado de ir a trabajar para ser un chef de verdad en un restaurante (estudiaba bachillerato en Hostelería y Turismo en el Instituto Nacional Francisco Menéndez, INFRAMEN). Ahorita sólo me han quedado las recetas que él hizo en el instituto, y si vieran, dieces tiene en matemáticas. Él iba bien. Los otros cuadernos no los he podido mirar, porque sí lo hago me dan ganas de llorar.

¿Pero qué pasó en la tarde?

Terminé de vender bien rapidito.

¿A qué horas?

A las 5:30 de la tarde, pero como yo sé que él siempre se venía temprano para la casa, yo siempre me quedaba platicando con mi mami. Ese día me fui faltando un cuarto para las 7:00 de la noche, y ya antes de las 7:00 estaba aquí en el Masferrer (el redondel Alberto Masferrer, ubicado al surponiente de la colonia Escalón). Me entró una angustia y empecé a caminar rápido. El huacal me pesaba (ella vende tamales), entonces, me habló mi hijo (Julio Enrique, el mayor), cuando yo iba llegando allá por la Texaco (la gasolinera): mami me dijo (Julio). Sí ¿qué pasa? le dije; mire véngase para el Rosales (el Hospital Nacional). ¿Y quién está ahí? le respondí; Chico, me dijo mi hijo Julio. ¿Y qué le pasó a Chico? le dije nuevamente, a lo cual me respondió: No, nada véngase, pero rápido. Y después de eso me puse en aflicción, me dio un dolor en la columna, que se me trabó, no podía caminar. De ahí me vuelve a llamar (Julio), yo ya estaba en el redondel Masferrer. Ya había ido a dejar el huacal donde una mi amiga. Le dije a un taxista que me llevara. Mi hijo Julio Enrique Garay estaba prendido en llanto, (tenían comunicación por celular), ahí yo pensé todo lo peor. E iba rezando por el camino. Como él sabe que yo soy bien nerviosa, un poco me controlé, porque me podía dar un shock de nervios y me podía llegar la boca hasta acá (se señala un extremo de la cara).

¿Cómo fue que le dieron la noticia de que había fallecido su hijo?

Carlos Francisco Garay Granados, estudiante del INFRAMEN asesinado.

Carlos Francisco Garay Granados, estudiante del INFRAMEN asesinado.

Llegué el hospital y dice Julio: agarremos a mi mamá. Entonces me puse yo a llorar y le dije: no hijo, por favor que no se haya muerto mi hijo, pero Julio me respondió: no tranquila, no le ha pasado nada. Ya dentro del hospital me dice Julio: aquí estaba Chico. ¿Y a dónde está que no lo veo?, le dije yo. Y me pongo a gritar. Y me dice el doctor: hicimos todo lo posible, pero no se pudo salvar a su hijo. Y me pongo a llorar, me retiraron de ahí y no me dejaron verlo. Yo lo quería ver para ver a dónde habían sido las lesiones. ¿A saber cómo sufrió mi hijo?

¿Pero siempre se enteró dónde tenía las lesiones?

Después me enteré que tenía unas puñaladas cerca del corazón, mi hijo (Julio), lo vio y dijo que una lesión estaba debajo de las costillas (se señala el costado derecho), y una por el ombligo. Yo creo que no fue quizás la lesión del corazón la que lo mató sino la del ombligo, porque la gente se ahoga en la sangre, me han dicho a mí. Le habían hecho una operación de corazón abierto pero él, sinceramente, no la resistió, quizás por tantos puyones que tuvo.

¿Qué espera de este proceso judicial que se inicia en contra de las personas acusadas?

Lo que necesito es que se haga justicia con ellos. Queremos ver que se haga justicia por mi hijo, porque él a nadie le debía. Si él necesitaba una cora a mi me la pedía. Mami dame tres dólares, me decía, y yo se los daba a él. Y le decía: hijo ¿le alcanza?, sí me respondía. Luego yo decía: éste me está dejando a palitos. Pero la niña Rina de Ruiz, la señora que vende los elotes me proporcionaba el elote fiado para el siguiente día, porque yo hago tamales de elote. Y entonces ella me decía: sí pero con tal que ellos lo aprovechen.

¿Cuál fue la causa que hayan matado a su hijo?

La causa supuestamente es por el color de las camisas, porque uno del INTI y el otro del INFRAMEN. Dicen que mi hijo le gritó cosas y mi hijo no le ha gritado cosas.

¿Cómo siente ese vacío que ha dejado su hijo?

Silvia Orbelina Granados, aparece junto a su hijo mayor Julio Enrique Garay Granados.

Silvia Orbelina Granados, aparece junto a su hijo mayor Julio Enrique Garay Granados.

Tengo otros dos hijos en la casa, pero como cada quien tiene su físico. Yo anoche le estaba deshaciendo unas tortillas al chuchito, pero me pongo a llorar al saber que mi hijo no está ahí en la casa, porque él era bien amoroso conmigo.

Usted dice que le había encendido una velita ¿Por qué?

Es una costumbre. Yo le pongo así un vaso de agua, una velita; entonces, el espíritu llega a tomar agua. Yo se la puse a mi papá y cuando amaneció el vaso estaba seco y solamente estaba la mechita de la vela ahí. Y él (Carlos Francisco), todavía no ha llegado a tomar agua.

¿A qué cree que se deba?

Porque según dice otra señora, él anda en pena, porque no le han hecho nada a ese hombre que le quitó la vida.

¿Usted pertenece a alguna religión?

Asisto a las células de la iglesia ELIM central, sí creo en Dios bastante. Pero en las cosas como se dice creencias, también creo en esas cosas.

¿Por qué le gustaba a su hijo la carrera de Hostelería y Turismo?

Porque a él le gustaba la cocina. Cuando hacíamos rellenos de papas, de chilaquilas, tortitas de carne, lonja de pescado, yo sólo le decía: lávela y hay que echarle el empanizador, él me lo hacía. Él me le daba sabor a la masa de tamales.

¿Cuántos son los hijos que tiene y cuáles son?

Mi hija mayor se llama Olga Vanessa Granados Bolaños, que va a cumplir 24 años en agosto, y Julio Enrique Garay Granados, va a cumplir 20 años el 20 de mayo; Alejandro Alfonso Granados va a cumplir 17 años en octubre.

¿Y el papá de ellos?

El de Julio Enrique Garay está en Estados Unidos, era el mismo padre de Chico (Carlos Francisco Garay Granados), el papá de la niña trabaja en la DIC.

¿Pero ha tenido comunicación con el papá de su hijo fallecido?

Sí hemos tenido contacto con él desde que se murió. Desde que le dimos la noticia el día jueves, fue un golpe duro para él. Él está impactado, el día del velorio llamó por teléfono, y el día del entierro, cuando lo acabábamos de enterrar, también llamó. Yo no le entendía lo que me decía, porque él estaba llorando. Ve que sí le dolía, porque ese niño era verlo a él. Y como él cuando yo estaba embarazada me decía: yo voy a decir que ese niño no es mío. Hoy le duele demasiado saber que su hijo partió, se parecían como ver una gota de agua, igualitos.

¿Lo negó?

Lo negó, hoy consternado está, porque él se los iba a llevar a los dos (a Estados Unidos). Él allá vive, ya es residente. Ahora está pensando más allasito llevarse a mi hijo, para que no le pase nada. Porque sino ya no le van a quedar hijos míos.

2 Comments

  1. Splatero

    19 marzo, 2010 at 5:05 pm

    Como madre me ha llegado al corazón el dolor de esta humilde mujer trabajadora, mis mas sentidas condolencias, un llamado a la reflexión a todos los padres de familia para que sepamos educar a nuestros hijos, pongamos la mano en la conciencia y seamos honestos y no encubrir los malos pasos de ellos ya que con eso lo único que logramos es formar a un sinverguenza y futuro delincuente, la educación comienza en el hogar no en la escuela ni en la calle.

  2. Jose david hernandez

    21 agosto, 2011 at 12:41 pm

    Lo lamento mucho señora yo se que es horrible perder un hijo,como yo que perdi a mi hermano en el 2009 ,lo asesinaron cuando ivamos de camino ala escuela en el centro escolar antonio jose cañas soyapango ivamos de camino cuando se aparecierom dos chicos y le dispararon a mi hermano y a mi solo me apuñalaron tres veces en el abdomen pero por gracia de dios resisti en el hospital pero mi hermano murio al instante pero señora dios da la vida y a si mismo el la quita dios la ama señora no se sienta triste por su hijo ,su hijo esta en el paraiso con el creador del universo y aun tienes sus tres amorosos hijos que la estan apollando en todo,que dios la bendiga y lo lamento por la tragedia de su hijo… 🙁

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