Sin censura… Aparente

By on 25 agosto, 2010

Por Carlos Domínguez, periodista salvadoreño. 

Carlos Dominguez, periodista salvadoreño.

Carlos Dominguez, periodista salvadoreño.

Se  ha comentado mucho sobre los efectos de inconstitucionalidad del Art. 191 del Código Penal, en caso así lo decida la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

La resolución estaría pronta a ser emitida y si bien cerrará un capítulo, abrirá otro  de forma casi permanente. Se supone que estamos a poco tiempo de que sea emitido el  fallo.

Un punto rescatable de la polémica es que ha puesto en el tapete público asuntos sobre libertad de expresión, lo que no había sucedido antes.

Sobre libertad de expresión hay asuntos recurrentes. En Venezuela,  recientemente se emitió la prohibición de publicar imágenes, informaciones y publicidad después de que el periódico El Nacional publicara una fotografía en portada de cadáveres apilados en la morgue de Caracas.

Si bien la decisión fue limitada posteriormente,  se mantiene la prohibición a la divulgación de  noticias, como un  mecanismo para  reducir los índices de violencia.

En Brasil, hasta el 3 de octubre  será  prohibido hacer bromas en radio y televisión  sobre los  candidatos a la presidencia, bajo la pena de multas y suspensiones.

El inciso 2 de la Declaración de Principios de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece que:  El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar: a. el respeto a los derechos o a la reputación de los demás, b. la protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.

Ambos casos son ejemplos de censura previa, porque se parte de la presunción de la autoridad de que un delito pueda cometerse.

La Constitución salvadoreña establece en el  inciso 1 del Artículo 6 que  toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no subvierta el orden público, ni lesione la moral, el honor, ni la vida privada de los demás. El ejercicio de este derecho no estará sujeto a previo examen, censura ni caución; pero los que haciendo uso de él, infrinjan las leyes, responderán por el delito que cometan.

Falta esperar si la resolución a emitirse por la Sala de lo Constitucional no nos enfrasca en otra polémica, que tenga como referencia la censura previa, la cual se  manifiesta en la inhibición de publicar por el temor a sanciones…. Venezuela y Brasil lo comprueban.

NOTA: Carlos Domínguez, es Periodista salvadoreño con experiencia en  medio impreso, radio y televisión. Graduado de Periodismo y estudiante activo de Ciencias Jurídicas.

Ejerce la docencia y ha sido becario en la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA. Además, ha cursado diplomados en seguridad nacional, defensa nacional, política fiscal, migraciones, comunicación para el desarrollo, monitoreo de procesos electorales.

San Salvador, 24/08/2010

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *