“El Medio Ambiente y el Desarrollo: Caso El Salvador”

By on 16 marzo, 2011

Por el  Ingeniero .M.Sc. Jorge Eduardo Alfaro Mancía

orge Eduardo Alfaro.

Se han escrito muchos libros sobre estos dos temas. Algunos autores consideran que el medio ambiente se circunscribe al medio ambiente natural o ecosistema que está constituido por la atmósfera (aire y gases que nos rodean); la hidrósfera (agua superficial y subterránea); la litósfera (las rocas y el suelo) y la biosfera (seres vivos, desde los microscópicos hasta el ser humano).

En la cátedra universitaria, en los medios de difusión de todo tipo,  este uso es el más frecuente, pero inexacto.

Para completar el concepto es necesario agregar a lo físico, el medio ambiente social que muchas veces es el más deteriorado.

El medio ambiente social está constituido por la interrelación entre el sistema social, el sistema institucional y la infraestructura de un país.

Las  interrelaciones  entre  el medio ambiente natural o ecosistema y el medio ambiente social, deben combinarse, de tal forma que sean capaces de suplir las necesidades básicas del ser humano.

Ahora bien, cuáles son estas necesidades: el ser humano, hombre y mujer requiere que se le satisfagan sus necesidades básicas Biosíquicas  como la alimentación, la salud, la vivienda , el vestido y  la recreación; además, los humanos requerimos satisfacer nuestras necesidades básicas sociales, tales como la  educación, el empleo, las libertades individuales y colectivas y en especial nuestra participación efectiva en el sistema social (léase elección de las autoridades de gobierno).

El concepto de desarrollo ha sido definido de muchas formas y por muchos autores, la mayor parte de ellos aplicando la teoría economicista del Estado, utilizando términos como crecimiento, rebalse, utilidades, mercado, intercambios y beneficios, etc.

El verdadero desarrollo, tal como lo definen en Israel, es “la satisfacción de las necesidades para lograr el bienestar del ser humano”, así de simple.

Ahora bien, para lograr el desarrollo es indispensable la participación de los ciudadanos en la elaboración de un Plan de Nación que comprenda las políticas, objetivos y estrategias de corto, mediano y largo plazo.

El Plan tiene que ser realista en cuanto a las metas, ya que para cada acción se requieren esfuerzos técnicos, económicos, administrativos y financieros que tienen altos costos.

Claro está que la honestidad, la transparencia y el consenso, son elementos indispensables para lograr el desarrollo.

La imposición, la improvisación y  la marginación de sectores  no pueden sobrevivir en este concepto de desarrollo. La participación ciudadana es un ingrediente indispensable de los Planes.

Los Planes quinquenales, bienales, estratégicos y de emergencia que el país ha preparado y difundido en los últimos treinta años, no han sido malos, sino que ninguno se ha realizado en toda su extensión.

Cada cambio de gobierno, aún de la misma ideología, inicia nuevos esfuerzos sin evaluar con profundidad lo realizado por el antecesor y así sucesivamente.

El control y seguimiento adecuado, pero sobre todo la “continuidad”, convierte a los proyectos en “exitosos” para el país y la población. Además se logra el ahorro de recursos de todo tipo.

Nota: el Ingeniero Jorge Eduardo Alfaro Mancía tiene una maestría en Ciencia del Suelo; y un doctorado en Química de la Universidad de California.

San Salvador 16 de marzo de 2011

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