Cabral en Guatemala: “Si tienes que cuidarla mucho todavía, no es tu mujer”

By on 10 julio, 2011

Facundo Cabral actuó por última vez en Guatemala, en donde el sábado 9 de julio fue asesinado a balazos. (foto de Prensa Libre)

El cuerpo de Facundo Cabral, asesinado el sábado 9 de julio en ciudad de Guatemala, por delincuentes que dispararon contra el vehículo cuando se dirigía al Aeropuerto de La Aurora, para viajar hacia Nicaragua, todavía está en Guatemala este domingo 10 de julio, en donde será reclamado por familiares.

Tras la necropsia, el cadáver fue trasladado a la sala funeraria guatemalteca Reforma, donde esperará ser retirado por sus familiares, que viajarán especialmente desde la Argentina para tal fin.

Álvaro Colom, presidente de Guatemala, dio a conocer que su gobierno realiza todas las gestiones para que los allegados del cantautor puedan recibir sin inconvenientes sus restos, “de la manera más ágil y menos dolorosa posible”.

Tras el atentado que acabó con la vida de Facundo Cabral ayer por la mañana, el cuerpo permaneció cerca de dos horas en la escena del crimen, y otro par en el cuartel de Bomberos local, a la espera de los estudios pertinentes.

El concierto de Cabral en ciudad de Guatemala

El martes 5 de julio, Cabral realizó un concierto en ciudad de Guatemala, en donde según publicación de Prensa Libre, estuvo ante la presencia de unos cinco mil guatemaltecos sentados frente a él, en sillas que fueron dispuestas en el salón, en forma de auditorio.

Ni un solo comentario se escuchó durante el tiempo que el compositor conversó.  Los aplausos y las risas llegaban al escuchar alguna frase como: “Si tienes que cuidarla mucho todavía, no es tu mujer”. La bocina derecha del escenario se apagaba y las personas se levantaban de su sitio para pedir que se arreglara el desperfecto, procurando no interrumpir el discurso.

Entre el repertorio por el que continuó la charla estaba  Cielito lindo, tema del que, dijo, “no hay nada más bello que lo simple”.

Para despedirse, expresó: “Ya le di las gracias a ustedes. Las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”.

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