La Guerra del Fútbol y la Apología de la Violencia

By on 21 julio, 2011

Carlos Dominguez, periodista salvadoreño.

Hay quienes aún creen que el conflicto entre El Salvador y Honduras iniciado el 14 de julio de 1969 se debe  al resultado de un partido de fútbol eliminatorio para el Mundial de México 1970.

Ha sido una visión simplista de un asunto con profundas raices, derivado en forma circunstancial por la licencia periodística tomada por  Ryszard Kapuscinski (1932-2007), quien tituló así un cable informativo y un libro sobre conflictos  en varios paises.

No es la intención revisar con detenimiento los datos históricos sociológicos y políticos de ese episodio, pero sí es importante retomar algunos resultados de la  participación de la  Organización de Estados Americanos, OEA,  en la solución pacífica del conflicto.

Un vistazo a  esa  coyuntura muestra cómo algunos medios de comunicación contribuyeron a difundir mensajes  destinados a que la opinión pública tuviera una actitud de apoyo a las acciones militares y políticas de sus respectivos gobiernos, y así se  exaltó  en forma exagerada el patriotismo.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA plasmó este punto en una resolución el 7 de agosto de 1969, y recomendó
“… a los Gobiernos de El Salvador y Honduras que requieran de la prensa y de la
radiodifusión el cese de toda propaganda que induzca a actos de persecución, o que genere
el temor de que tales actos puedan producirse.

En el caso de que espontáneamente tales
medios de comunicación no cesen en su propaganda estimulante del desorden, uno y otro Gobierno habrán de adoptar las medidas conducentes a ese fin que sean autorizadas por las disposiciones constitucionales que los rijan.” .

Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos en El Salvador y Honduras.OEA/Ser.L/V/II.23 adoptado el 27 de abril de 1970.

En noviembre de 1969 durante la Conferencia Especializada Interamericana en Derechos Humanos este punto quedó  establecido en el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos.

Existen registros que indican que en esa reunión  los  representantes de  El Salvador y de Honduras,  concluyeron que aquél  comportamiento había sido un elemento que exageró los resultados del conflicto.

A pesar del  optimismo formal de aquella época,  han pasado  más de cuatro décadas  y la Constitución de El Salvador no incluye disposición expresa en la que quede prohibida la apología  a la violencia.

El Art.6  hubiera sido el escenario ideal para incorporarla, pero aunque la incluyera se queda corta porque no garantiza la libertad de buscar, recibir y divulgar información sin ningún tipo de frontera, como lo plantea el Artículo 13 de la Convención surgida tras la Guerra entre El Salvador y Honduras de 1969.

NOTA: Carlos Domínguez, es Periodista salvadoreño con experiencia en  medio impreso, radio y televisión. Graduado de Periodismo y estudiante activo de Ciencias Jurídicas.

Ejerce la docencia y ha sido becario en la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA. Además, ha cursado diplomados en seguridad nacional, defensa nacional, política fiscal, migraciones, comunicación para el desarrollo, monitoreo de procesos electorales.

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