Siria. La guerra civil inventada para derrocar el Gobierno

By on 27 marzo, 2013

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando se pensaba que con la llegada de John Kerry como secretario de estado, Estados Unidos relanzaba una negociación política, adopta en cambio una actitud más beligerante al continuar apoyando una operación que protagonizan terroristas y que para la Casa Blanca continúan siendo rebeldes en una guerra civil inventada.

El plan antiguo de derrocar al gobierno Sirio se restablece durante la administración de George W. Bush con una ley del congreso de EEUU en 2002 para contener a Siria, eufemismo para derrocar su gobierno. (The Syrian Accountability Act.2002). Sin embargo, la gestación de este plan es tan antigua como la necesidad de Estados Unidos para estar a cargo de los enclaves estratégicos de la zona donde está Siria. Es una de las lecciones de la primera guerra mundial. (Hamilton Fish Armstrong. Foreign Affairs Octubre de 1928).

Pareciera ser que el gobierno de Barack Obama sigue las mismas aguas que han hecho de Estados Unidos el país imperialista que hasta los mismos norteamericanos en buenas cantidades rechazan.  En “Taming of American Power”, el análisis de Stephen M. Walt revela que la expansión desmedida y el poderío excesivo de Estados Unidos no solo perjudican a la estabilidad en el mundo, sino que se está infringiendo una herida propia.

Lo de Siria no es guerra civil. Es el antiguo plan para derrocar el gobierno usando una estrategia diferente con terroristas y mercenarios. Al vetar China y Rusia en 2011 y 2012 las resoluciones del Consejo de Seguridad que permitían la intervención militar y al suspenderse el diálogo político eficaz entre Estados Unidos y Rusia, quedó la puerta abierta para utilizar cualquier estrategia que posibilitara el derrocamiento del gobierno del presidente Basher el- Assad.

Es así que surge esta operación donde se desarrolló una simbiosis entre mercenarios externos, grupos terroristas y un grupo minúsculo de opositores que se hacen llamar rebeldes. El primer órgano que usó el término fue la Cruz Roja a mediados del 2011 justamente cuando la Secretaria de Estado Hilary Clinton recomendó que Assad debía dejar de gobernar. Es cuando el gobierno Sirio comienza a desplazarse hacia los bordes del territorio para evitar el ingreso masivo de terroristas y los enfrenta en las ciudades más populosas.

En Julio de ese año, Hilary Clinton nunca anticipó que el gobierno Sirio iba a resistir dos años de un nuevo tipo de invasión, basada en el envío de mercenarios y terroristas, operación a la que se le introduce el concepto de “ejército rebelde”. Con su declaración estimuló la mayor penetración de terroristas de que se tenga memoria en una nación. Hay una cifra que circula en Siria de 15 mil a 20 mil terroristas liquidados en dos años. Por la dimensión territorial, si fueran solo 5 mil los terroristas liquidados ya no es guerra civil. Sucedió en Irak y mucho antes en Afganistán en la década de 1980. Es la formula Contra usada en Nicaragua.

Navi Pillay, la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU en una declaración del 1ro de diciembre de 2011, cuando la cifra de muertes llegaba a 4,000, también contribuye a la confusión respecto al uso del término guerra civil con laxitud: ” Dije que a medida que hubiera más desertores dispuestos a tomar las armas – algo que dije en agosto antes de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU- iba a desarrollarse una guerra civil y en estos momentos es como defino la situación”. (ONU).

El informe de la comisión de investigación sobre Siria también contribuyó a la confusión al señalar que “a pesar de que la mayoría de víctimas mortales y heridos han sido civiles desarmados, existen grupos que no pertenecen a las fuerzas armadas que aparentemente están armados”(ONU). No hubo más desertores, el pueblo sirio no tomó las armas. Lo que sí ha aumentado es el volumen de nuevos reclutas en el ejército sirio. Ha ocurrido lo opuesto al vaticinio de esta alta funcionaria del organismo que debería haber tenido un rol más neutral desde el inicio del conflicto.

Debido al reciente ataque con morteros a la Oficina de la ONU de Damasco, acaba de ser evacuado el volumen mayor de personal ONU en Siria, quedando un contingente básico que operará desde sus casas. Es decir, los “rebeldes” de esta mal llamada guerra civil, atacan la ONU. Sería como el mismo tipo de “rebeldes” que atacaron la sede de la ONU en Baghdad, en los inicios de la ocupación. En Irak eran llamados directamente terroristas y no se llamaba al conflicto de guerra civil.

¿Es guerra civil cuando el principal protagonismo de los enfrentamientos corresponde a una nueva legión extranjera armada formada especialmente por terroristas y mercenarios para derrocar un gobierno? ¿Es guerra civil cuando por ningún lado se ve a un pueblo sirio armado? La mayor parte es una fuerza multinacional invasora compuesta por mercenarios y terroristas. Permanecí en un hotel en Damasco donde se alojaba este nuevo tipo de turista-terrorista – mercenario, personaje macabro de la destrucción, a la espera de ser distribuidos dentro de Siria. Todos extranjeros. El gobierno no los deportaba o los sacrificaba de inmediato porque siempre apostó a la negociación política y evitar las masacres.

Ha habido críticas al interior de Siria por una actitud demasiado benevolente y negociadora del gobierno, conducta que no fue aprovechada por los enviados especiales de la ONU Kofi Annan y Lakhdar Brahimi. Hay que decirlo sin ambages. Medio año atrás, antes de que empezaran fuertes reclamos de los países no alineados con el derrocamiento, la ONU estaba por el cambio de régimen a cualquier precio. Hay registros fotográficos de vehículos de la ONU transportando equipamiento y provisiones a los grupos armados contra el gobierno.

Para que la opinión pública pueda entender el fenómeno en Siria, es necesario desmitificar el concepto que se instaló en los cuarteles empeñados en derrocar al gobierno Sirio y que se propaga profusamente de que se trata de una guerra civil. La jugada conceptual es maestra. Al usarla excluye al terrorismo como factor protagónico en el plan de desestabilizar el país. Inclusive comienzan a aparecer trabajos de tesis de grado en universidades y ponencias en coloquios sobre el tema sirio, con el encasillado de que el plan de derrocar a Assad por la vía terrorista es guerra civil. Que la academia se sume a la distorsión en este conflicto es extremadamente grave.

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