“Me fui a Estados Unidos determinado a hacer las cosas bien”

By on 2 agosto, 2013

La historia de vida de Luis Reyes le ha permitido ser tomado en cuenta en la publicación de un libro denominado “Las 100 historias que siempre quise saber”, en donde 100 personas exitosas de El Salvador exponen la clave del éxito alcanzado.

Luis Reyes, migrante salvadoreño en Estados Unidos que pasó ilegal la frontera y triunfó allá mediante su trabajo. Se refiere a los motivos que lo llevaron a salir de El Salvador a los 16 años. Reyes habla de lo que espera de los políticos salvadoreños. Perdió a su padre al nacer, y su mamá falleció hace 16 años. Es propietario de dos restaurantes en sociedad con un amigo de origen cubano.

Usted representa el sueño americano culminado positivamente. ¿Qué representa para usted este logro?

Es posible que sea el sueño americano, yo no… obviamente estoy agradecido… los pequeños logros que hemos tenido en los Estados Unidos… y sí representa mucho para mí porque viniendo de un origen pobre, pero más que pobreza era una miseria. Sí ha sido un largo camino recorrido, viviendo esa miseria donde yo tenía que trabajar para ganarme zapatos, mi ropa, para subsistir. Y ahora me fui a los Estados Unidos huyendo de todo eso, me sentía responsable de mi mamá, de mi familia, y me siento satisfecho con lo que he logrado hasta ahora, con esfuerzo trabajo y humildad.

¿Qué es lo que ha logrado?

He logrado ayudar a mi familia, he logrado ayudar a muchos salvadoreños, he logrado por decirlo así una estabilidad.

Usted se va a los 16 años hacia los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales. ¿Cómo se produce esa separación con su familia?

Es bien difícil pero estaba determinado a no vivir en aquella miseria. Y tenía tres caminos, uno era meterme a la guerrilla, el otro camino era meterme al ejército, y el otro camino era irme, y me fui a Estados Unidos determinado a hacer las cosas bien.

¿De qué año está hablando?

Del año 76. Ya la situación del país estaba difícil en esa época.

¿Y cómo describe esa situación?

Para entonces ya estaban habiendo desaparecidos, ya habían estudiantes masacrados. Los escuadrones de la muerte andaban buscando sospechosos. Pero lo que más me empujó a irme fue esa situación y la económica. Y yo vivía solo a esa edad con mi mamá. Mi padre murió cuando yo nací. Yo nací el 6 de septiembre y mi papá falleció el 16. Pues no tenía a nadie quien me apoyara en nada, y yo quería irme, quería ser algo y no quería estar ahí. Por mucho que quería a mi mamá, pero quería salir de aquella pobreza.

¿Cómo surge la idea de irse del país?

Algunos conocidos de mi lugar (el Cantón El Tamarindo, Departamento de La Unión), se fueron en los años 70’s, y esas personas ya estaban empezando a mandar remesas y a mejorar sus casas, a comprar bueyes. Se vía que ya estaban prosperando.

¿Se fue usted legal o ilegal?

Ilegal. Mi decisión de irme empezó desde que tenía 10 años, junté 1,500 colones y ahí yo dije: me voy. Nos fuimos con un grupo de gente, éramos 54 y de esos pasamos cuatro nada más, a todos los otros los agarraron en el camino en Estados Unidos. El viaje nuestro fue una odisea, el señor que nos llevaba nos dejó tirados en la frontera, al lado de México. Ahí estuvimos 10 días, ya sin comida decidimos cruzar el río y nos fuimos caminando desde la frontera de México hasta un pueblo de Estados Unidos, a una distancia de 75 millas. Ahí nos quedamos tres meses con una familia americana, ayudándoles a cortar monte, a limpiar… ahí recogimos dinero y nos vino a traer un coyote a Los Ángeles y de Los Ángeles nos fuimos para Washington. Llegamos a Washington y conseguí mi primer trabajo lavando platos. Yo iba con una gran necesidad de trabajar y de superarme que cuando llegué a Washington y conseguí mi primer trabajo lo comparo como cuando un profesional saca un título de abogado, de médico o periodista, se sienten realizados, y yo me sentí así. Yo dije: esto es lo único que tengo, esto es lo único que sé, voy a trabajar con determinación para ser algo. Tuve la suerte de conocer a un amigo, un socio. Ea una persona mayor, él ya había trabajado y ya había tenido restaurantes, y había tenido malas experiencias con los socios. Cuando yo lo conocía yo trabajaba ya en la cocina, había aprendido el arte de cocinero. Y me veía trabajar con determinación y la gente me quería, y ahí me conoció y me dijo que iba a abrir un restaurante y confió en mi y me llevó de chef y socio en su restaurante. Estuve de chef con él y a los cuatro años compramos un restaurante (en 1983) ya en sociedad con él. Ahí le metí ganas. Trabajaba 16 horas diarias, sacamos adelante el negocio, nos escribieron buenos artículos los periódicos y ahí empezó nuestro éxito. Ahí estuvimos 16 años en un local que alquilábamos, compramos un lote y construimos nuestro restaurante en terreno propio. Antes abrimos un restaurante mexicano, otro concepto. También nos fue muy bien. Ahora tenemos dos restaurantes, le damos empleo a más de 300 personas, la mayoría salvadoreños. Tenemos uno de los restaurantes más conocidos de Washington, nos han visitado personajes como George Bush, Bill Clinton, Michelle Obama, las hijas de Michelle Obama, las hijas de George Bush. También nos visitan Senadores, congresistas, embajadores, hemos tenido el privilegio de recibirlos. Además de los políticos de El Salvador que casi todos nos conocen, presidentes de Europa. Ahí nos mantenemos trabajando fuerte, con dedicación, con honestidad y humildad, con los pies sobre la tierra. Tratamos de ayudarles a los trabajadores como paisanos. Me identifico con ellos porque yo también lavé platos, yo cociné, yo piqué tomate, partí cebollas…SONY DSC

¿Qué recomendaciones le podría hacer usted a los salvadoreños que llegan como ilegales a Estados Unidos?

Tener una determinación, un sueño de querer sobresalir. Hay personas que se conforman con lo que tienen. También hay que arriesgar, yo arriesgué los ahorros que tenía, me pudo haber ido mal, pero me hubiera quedado con la duda de que nunca traté. Hay personas que yo sé que tienen dinero y no quieren arriesgar. Hay que trabajar con determinación y ser honesto. Como trabajador, cuando yo empecé si a mí me mandaban a limpiar una esquina, yo lo limpiaba todo, si me ponían a limpiar una pared y miraba que estaba sucio enfrente, también limpiaba ahí. Si veía un papel tirado en el piso yo lo recogía, no porque me estaba viendo el jefe sino que mi conciencia me lo pedía. Eso es lo difícil trabajar de buena fe. Tiene que gustarle lo que hace y de ahí vienen cosas buenas. Ahora mismo con tanto trabajador que llega yo miro a unos… hay gente que mientras lo está viendo uno hacen las cosas más o menos bien, ya al darles la espalda ya no trabajan con el corazón y honestidad. El ser buena persona, lo lleva a hacer cosas buenas.

¿Las claves del éxito que usted ha seguido cuáles son?

Determinación y hay que tomar riesgos. Si uno no toma riesgos nunca sabe. Honestidad, determinación y arriesgarse para los negocios. Igual para mi vida, yo me arriesgué también al irme de mi país, y viajé determinado a llegar y no regresar. En esa época me fui un poquito como resentido, no sé, con el país. Cambió eso. ¿Qué tiene que ver mi país? ¿Qué tiene que ver mi familia? Cuando llega a Estados Unidos y comienza a ganar dinero hay muchos que se distraen, y se ponen a gastar dinero, algunos agarran vicios… hay gente que va hasta 15 años (a Estados Unidos), y se vienen con las manos vacías. Yo lo que les recomiendo es determinación, dedicarse y ser disciplinado. Las cosas no caen así por así. Es trabajar duro y tener amor al trabajo, a lo que uno hace. Yo soy a. Allá me formé Allá saqué la equivalencia al High School, me gusta leer, me encanta la política, me encanta la historia. No me he quedado así a la buena de Dios.

¿Cuáles son los restaurantes y dónde están ubicados?

Uno se llama Lauriol Plaza y el otro Cactus Cantina. Están localizados céntricamente. Lauriol Plaza está en 1835 18ST.n n.w. Dupont Circle, Washington D.C. 2009; y Cactus Cantina en 3300 Wisconsin Ave., N.W. Cleveland Park, Washington D.C. 20016. Aquí preparamos comida internacional.SONY DSC

¿Usted también participa en eventos cívicos y políticos?

Hemos creado el Movimiento Cívico Empresarial, el cual fue creado con el fin de promover la cultura con los salvadoreños en Estados Unidos, la otra generación, la generación ya nacida allá en Estados Unidos, lo que quieren al país a través de sus padres. También buscamos incidir en las cuestiones políticas del país, para que nos escuchen y nos respeten como comunidad viva de inmigrantes en Estados Unidos. Queremos incidir en política y y queremos tener voz en algo que no nos guste, y venga de donde venga. Estar en contra de la corrupción. Que no nos vean como los pobres mal educados que se fueron de oriente. Entre nosotros ya hay políticos elegidos en puestos públicos por votación. Hay una Senadora estatal, una representante estatal, políticos que han nacido allá, otros que llegaron pequeños y se han dedicado a la política. Los salvadoreños somos un grupo minoritario más grande de los Estados Unidos. Lo salvadoreños ya no somos aquel grupo pequeño, ahora nos están respetando. Antes, cuando llegamos los peruanos, ,os bolivianos se burlaban de nosotros, ahora nos respetan porque tenemos un poder de convocatoria, somos un grupo dinámico allá. Y si llegara la Reforma Migratoria, mejor porque la gente va a comprar casas. Tenemos derechos también como salvadoreños, tenemos derecho al voto, que lo han dado a regañadientes, muy tarde y en esta época no va a funcionar porque sacar un DUI es muy costoso ahorita.

Pero hay 16 consulados en Estados Unidos para emitir el DUI y facilitarles participación a los salvadoreños en el exterior. ¿No observa usted que haya facilidades?

No, por lo menos en Washington no. Es insuficiente lo que hay.

¿Y Cuál es la posición de ustedes como salvadoreños residentes en Estados Unidos sobre la Reforma Migratoria?

Para nosotros esta es una ley que tiene que pasar. Estados Unidos necesita de los migrantes. Hay políticos hipócritas que dicen que somos una carga, pero no. Los ilegales pagan impuestos. Cuando les pagan con cheques ahí les descuentan. Se han ganado el lugar e quedarse allá. Además los necesitan. Nadie va a hacer los trabajos de un inmigrante, ningún americano los va a hacer. Los congresistas del centro de esos lugares remotos, que no ven muchos hispanos, son los que se oponen. Pero ¿Quién va a cortar los tomates? ¿Quién va a limpiar las oficinas? ¿Quién va a aguantar ese sol o frío para trabajar? Solamente los salvadoreños, los latinos, los mexicanos, los hondureños, guatemaltecos son los que aguantamos esos trabajos. Tienen que pasar ea ley y le conviene a Estados Unidos también. Va ha haber dinamismo, con 11 millones de personas, trabajando y ya comprando casas, todo eso va a dinamizar la economía de los Estados Unidos. Es importante la reforma migratoria.

¿Ha pensado en participar en la política de Estados Unidos?

No, me encanta la política, pero participar no. Yo en lo personal y como grupo hemos ayudado a algunos políticos.

¿Y que es lo que esperan ustedes de El Salvador?

Como nosotros estamos fuera del país, tenemos un doble sentido del amor hacia nuestro país. Tenemos esa nostalgia y amor por el país. Estamos pendientes del mínimo detalle de lo que está pasando aquí. ¿Qué queremos para el país? Un país democrático, que se respeten las leyes, la institucionalidad del país, y tratar de evitar la corrupción. Necesitamos políticos que trabajen por el país, que sean honestos y que no lleguen al Estado a enriquecerse.

3 Comments

  1. Kimberly Grande

    3 agosto, 2013 at 11:35 am

    Muy inspiradora y admirable la historia de este señor. Dios lo siga bendiciendo

  2. Rolando Alfaro

    7 agosto, 2013 at 8:38 am

    Mis admiracion y respeto para el senor Luis Reyes, esta historia es de un verdadero emigrante que no solo quiso dejar el pais por la guerra or la pobreza, lo dejo por un objetivo superarse.
    se le admira mucho por su esfuerzo y apoyo a nuestros compatriotas legales or ilegales, que humildad mas grande la que se lee en esta nota, lindo ha de ser el serviles a esos politicos y decirles “Yo soy Salvadoreno”
    Luis Reyes hoy deseo conocerlo en persona y extrecharle mi mano. en una de esos vijes que haga a Pensilvania viajare a Washinton y visitare su restaurante otra ves talves no por la comida sera por brindarle mi respeto y admiracion en persona.

  3. delmy

    27 octubre, 2013 at 11:08 am

    bendiciones a veces digo que uno se hace la vida y aveces pienso que es suerte mientras sera una cosa o otra nuevamente bendiciones que siga cosechando triunfos
    saludos desde santa ana el salvador

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *