ACNUR informa: han recuperado 311 cadáveres de naufragio frente a Lampedusa

By on 12 octubre, 2013

GINEBRA, 11 de octubre (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados ha advertido de que sin una respuesta colectiva e integral a la tragedia ocurrida la semana pasada con una embarcación frente a las costas de Lampedusa, nuevos desastres son inevitables.

En una rueda de prensa en Ginebra este viernes 11 de octubre, el portavoz del ACNUR Adrian Edwards, declaró que la agencia para los refugiados acogió con satisfacción las declaraciones y acciones de la Comisión Europea y algunos Estados europeos esta semana, sobre la necesidad de prevenir tragedias como esta en el futuro. Entre las necesidades destacadas a principios de esta semana por el Presidente de la Comisión Europea José Manuel Durão Barroso, hubo la de fortalecer la capacidad de rescate en el mar y aumentar la vigilancia para rastrear los barcos.

Se deben usar todos los medios disponibles para mitigar las reales causas que provocan la huida de refugiados en los países de origen”, dijo Edwards.

Se debe difundir más información sobre los peligros de los viajes irregulares por mar hacia Europa; debe haber una mejor recopilación e intercambio de información sobre las rutas y los medios de transporte tomados por quienes están huyendo; y debe haber una mejor respuesta con respecto al rescate y la intercepción en el mar”, agregó Adrian Edwards.

También destacó la necesidad de mejorar los mecanismos para la atención a los recién llegados y las instalaciones de acogida en Lampedusa, fuertemente sobrepobladas.

En Lampedusa hasta la fecha 311 cuerpos han sido recuperados del mar, aunque todavía se desconoce el número total de personas que perdieron la vida en el desastre. Las declaraciones de los 156 sobrevivientes, según informó Edwards, indican que aún falte encontrar los cuerpos de entre 50 y 70 personas.

El fenómeno de las personas que viajan en pequeñas embarcaciones a través del Mediterráneo hacia Europa es antiguo e involucra cuestiones relativas al asilo y a la migración”, dijo el portavoz del ACNUR a los periodistas.

Quienes viajaban a bordo del barco que se hundió frente a Lampedusa la semana pasada eran casi todos eritreos, y probablemente muchos de ellos se encontraban en necesidad de protección internacional”, añadió el vocero del ACNUR.

Entre los sobrevivientes hay personas que habían estado antes en el campamento de refugiados de Shagarab, en el este de Sudán, y el campamento de Mai Aini, en el norte de Etiopía.

La ira por las muertes de Lampedusa entre la población del campamento de Mai Aini parece haber sido la causa de los disturbios del pasado fin de semana, que se cobraron la vida de una persona, agregó Edwards.

El portavoz del ACNUR declaró que un más amplio reparto de responsabilidades entre los Estados miembros de la Unión Europea ayudaría en el procesamiento de las solicitudes de asilo y en la búsqueda de soluciones duraderas para las personas en necesidad de protección internacional.

También facilitaría la organización de retornos asistidos para las personas con respecto a las cuales se determine que no existe necesidad de protección.

El ACNUR está a disposición, junto con las organizaciones no gubernamentales socias y la OIM, para ayudar a todos los Estados a trabajar para encontrar soluciones comunes a los problemas que subyacen al accidente de la semana pasada en Lampedusa”, dijo Edwards.

ACNUR pide a Italia mejorar acogida a migrantes

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha exhortado a Italia a que renueve urgentemente un abarrotado centro de acogida para migrantes y refugiados en la Isla de Lampedusa, mientras que los servicios de emergencia siguen buscando cadáveres en una endeble embarcación que se hundió a poca distancia de la costa la pasada semana. Un total de 156 personas sobrevivieron al hundimiento y se han recuperado 311 cadáveres, incluidos numerosos niños, y es probable que haya más.

Laurens Jolles, representante del ACNUR en Roma, ha instado a Italia a tomar medidas urgentes para mejorar las condiciones de acogida de los refugiados que llegan por vía marítima. “Aunque es necesario que la Unión Europea (UE) se involucre más en la gestión de los flujos migratorios mixtos, es importante que las autoridades italianas adopten medidas urgentes de inmediato”, dijo Jolles.

Jolles explicó que lo más urgente es renovar el centro de acogida de Lampedusa. La capacidad del centro debería ampliarse de las 250 plazas actuales a 850. Dicha capacidad se redujo tras el incendio que se produjo en el mes de septiembre de 2011.

El grave deterioro del centro de acogida, en el que familias enteras se ven obligadas a dormir a la intemperie cuando llueve, es absolutamente inaceptable”, señala Jolles, según el cual las condiciones y los servicios del centro están por debajo de los niveles exigidos por la UE.

También ha instado al Gobierno a velar por que los migrantes y los solicitantes de asilo sean trasladados más rápidamente a instalaciones mejor equipadas en la península italiana. Jolles considera que la red italiana de centros de acogida debería ampliarse y mejorarse.

Mientras tanto, algunos de los 156 supervivientes de la tragedia frente a Lampedusa ocurrida el jueves 3 de ocubre, hablaron de su terrible experiencia en Lampedusa con Enrico Letta, Primer Ministro de Italia, Jose Manuel Barroso, Presidente de la Comisión Europea, y Cecilia Malmstroem, Comisaria Europea de Asuntos de Interior. También se hallaban presentes algunas personas que habían llegado a la isla antes de la tragedia, las cuales se quejaron de las condiciones del centro de acogida.

Entre los supervivientes de uno de los mayores desastres ocurridos en Italia en una embarcación de migrantes estaba Binyam*, un joven de 25 años de Asmara, capital de Eritrea, quien, con una gran facilidad para expresarse, dijo al representante del ACNUR que a los 17 años tuvo que incorporarse al ejército en un país en el que el servicio militar es obligatorio y no está remunerado.

Uno de sus hermanos lleva en el servicio militar desde 1966 y no logra abandonarlo. Sin embargo, Binyam quería una vida diferente y deseaba desarrollar su amor al arte y a la pintura, y por eso decidió salir de Eritrea. En el momento de huir llevaba siete años en el ejército, al igual que tantos otros jóvenes eritreos. Binyam se dirigió al norte en busca de una vida mejor.

Llegó al Sudán después de hacer casi todo el trayecto a pie y alimentándose solo con leche en polvo y agua. En el Sudán fue trasladado al campamento de refugiados de Shagarab, donde permaneció cinco días hasta que decidió pagar a un traficante para que lo llevara a Jartún. Esperaba reunirse con su hermano en el Reino Unido o con su hermana en Alemania y solicitó sin éxito entrar en Europa legalmente. Por fin consiguió reunir 1.600 dólares (USD) para pagarse el pasaje a Libia y al Mediterráneo.

A los 40 días fue conducido por unos traficantes desde un alojamiento en el interior a la costa para realizar el fatídico viaje en barco en el que estuvo a punto de perder la vida. Era consciente del peligro que entraña cruzar el Mediterráneo en embarcaciones desvencijadas y su hermano había intentando convencerle de que no utilizara esa ruta. Precisamente por ese motivo no quiso llamar a su familia al llegar a Lampedusa.

Dice que hoy se siente culpable y desesperado por haber sobrevivido sabiendo que su amigo Michael, cuya fotografía conserva, se ha ahogado. Se hicieron amigos durante su viaje al Norte de África. Binyam mantiene la mente ocupada actuando, con otras dos personas, como representante del grupo de supervivientes.

Binyam es extremadamente delgado y parece preocupado. Durante los dos primeros días que permaneció en el centro tenía la mirada vacía, pero ahora ya está algo mejor. Ha conseguido sobrevivir pero eso no le hace sentirse mejor cuando piensa en los que no lo lograron.

Una nueva tragedia

Otra barcaza con unos 250 inmigrantes a bordo volcó ayer por la tarde en el canal de Sicilia, a unas 70 millas náuticas (130 kilómetros) al sur de Lampedusa.

De los 250 inmigrantes que, según las primeras informaciones, viajaban en la barcaza, 56 fueron rescatados por los barcos de la Marina italiana y 147 por la patrullera maltesa. Al menos 34 personas, entre ellos 10 menores, murieron.

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