Los políticos deben hacer propuestas que realmente cumplirán de cara al pueblo

By on 12 enero, 2014

Cuando estamos a pocos minutos del gran primer debate presidencial en el marco de la campaña electoral por las elecciones presidenciales programadas para el 2 de febrero de 2014, es necesario sugerir, pedir a los candidatos y sus partidos políticos que sean realistas y que el fin de su lucha no sea solo por llegar a la primera magistratura del país, sino garantizar el beneficio de las mayorías de la población.

Este evento electoral presidencial, que se desarrolla en un marco del ejercicio democrático de El Salvador, fortalecido y apoyado en los Acuerdos de Paz suscritos hace 22 años, los cuales pusieron fin a un derramamiento de sangre entre la población civil y las esferas de gobierno, se desarrolla con toda normalidad y con la mirada de todos a nivel nacional e internacional.

Atrás han quedado grandes conflictos, como los hechos de 1932 que fue una masacre contra el sector campesino y obreros que buscaban mejores condiciones de vida y sobre todo seguridad para ellos. Pasando por los gobiernos militares que sirvieron a algunos para mantener ese poder por medio de la fuerza bruta, el fusil y la opresión. Es decir, donde las libertades eran pocas o nulas, pero que eso le servía a algunos. Hemos pasado el largo conflicto civil de un poco más de 10 años, desde el 1981 a 1992, (el tiempo oficial, aunque las luchas y crímenes de ambas partes ya se daban desde hacía más años antes), que dejó esa amarga experiencia de pérdidas humanas en las familias, de un bando y de otro bando. La sociedad estaba dividida, y la dividieron hacia la izquierda y hacia la derecha. Se firmaron los acuerdos de paz y la sociedad siempre quedó dividida entre derechas e izquierdas. Pasaron las elecciones de 2009, y siempre quedó una sociedad dividida, basta observar las cifras finales de esos comicios: FMLN 1,354,000 (51.32%)  ARENA 1,284,588 (48.68%).

Pero cuando señalamos que existe una sociedad dividida eso no quiere decir que eso sea un problema, sino que eso es natural y una muestra de ese sistema democrático que se fortalece en el país en cada día. Es bueno, porque eso indica que hay libertades de opiniones. Y tampoco al presentar esas cifras estamos diciendo que esos serán los parámetros durante las elecciones de 2014, porque ahora es un nuevo escenario y con nuevos contendientes políticos. Antes eran dos candidatos únicamente, ahora son cinco candidatos.

En los hechos más destacables de los últimos 30 años, pasaron 5 años de gobierno Demócrata Cristiano, Pasaron 20 años de gobiernos de ARENA, y casi han pasado 5 años de gobierno de una coalición del poder económico del país con el FMLN, y a nuestro ver han sido muy pocos los cambios que se han generado en la sociedad salvadoreña.

Muy pocos los cambios en favor de la población con menos recursos económicos, que es la población mayor del país, y que debe ser el centro y objetivo de beneficios de cada propuesta partidaria.

Pero los políticos deben oír y entender que se deben hacer los cambios. Y no solamente decir que escuchan a la gente para elaborar sus plataformas de gobierno, cuando en realidad, son las ideas planteadas por sus ideólogos, que muchas veces no están cerca del pueblo, o que muchas veces que ni conocen a este pueblo.

Han pasado ya gobiernos de la democracia cristiana cuando se afirmaba que todo en el país caminaba sobre ruedas, que todo era un paraíso, pero que luego una libra de frijoles llegó alcanzar un precio superior a una libra de carne en el mercado. Eso no era beneficio para le pueblo. Estamos hablando del final de ese gobierno de 1984-a 1989. Y la educación sin avances, a pesar de que los grandes productores agrarios reconocerían después en los años 90’s que se habían equivocado al no favorecer la educación de la niñez en los tiempos anteriores. Y además, una inseguridad creciente en la ciudad capital.

Y luego se vendrían los 20 años de ARENA y los 5 años del FMLN, en donde los salvadoreños continuaron con los mismos problemas en salud, en educación y en seguridad. Las condiciones continúan lo mismo: si un paciente llegaba a pasar consulta a un hospital le niegan ese acceso, porque primero debe ir a que le den una referencia de la Unidad de Salud, y en esta última le tiran la bola al hospital, diciendo que allá deben atender al paciente. Además las citas hospitalarias están siendo dejadas en larga espera para los pacientes. De esa manera un paciente corre el riesgo de morir antes de llegar a su cita. Pero ¿Por qué no cambia esto? Debe cambiar y los políticos no deben quedarse solamente con ese discurso de que los salvadoreños vivimos en un país de la sonrisa, donde muchas verdades se ocultan y se le esconden al pueblo, y se maquillan con discursos bonitos y de grandes cifras,  y hablan de implementación de grandes reformas que en realidad no existen. No existen porque cuando la gente llega a un hospital o una unidad de salud y no hay medicinas, entonces no existe una tan llevada y traída gran reforma de salud. Tiene que haber cambios hacia un acceso a medicamentos, y medicamentos de calidad no de esos que no hacen efecto en los enfermos.

En educación la PAES mostraba que no mejoraban los niveles, prueba de ello son las calificaciones en los siguientes años: 1999 5.04, 2000 5.20, 2001 5.38,  2005 5.05, 2006 5.53, 2007 5.92, 2008 6.16, 2009 4.99, 2010 5.14, 2011 4.85, 2012 5.0, 2013 5.3. Y solamente al inicio de la prueba hubo mejores notas, 1997 6.15, y 6.39 en 1998. Esas calificaciones en una prueba nacional, a nuestro ver, deberían mejorar a un promedio de siquiera 7.0. Aunque para alcanzar ese nivel de calificaciones se debe favorecer a nivel global salvadoreño mejores condiciones de vida, tanto en la ciudad como en el campo. E invertir no solo en la educación sino en la Salud, y una alimentación de calidad, la cual llega muchas veces cuando los padres de familia tienen un empleo seguro y bien remunerado. Y en este sentido, también la familia debe aportar su tiempo de calidad a enseñar al niño a ser responsable para que en el futuro sea un ciudadano de provecho.

Y en seguridad los políticos deben trabajar por combatir la delincuencia existente en el país, aunque en todas las naciones del mundo existen hechos delincuenciales. Pero nuestro enfoque debe ser mejorar las condiciones de seguridad para todos. Que acaben las extorsiones, así como en un tiempo se lanzó un combate frontal contra los secuestros, ahora debe haber ese ataque a la delincuencia común que afecta y mantiene preocupados a los salvadoreños en sus mismas comunidades.

De tal manera que los políticos no solamente deben ofrecer sino concretar las acciones. Ahora ha habido una mejora en la producción agrícola, pero eso ha servido para los tiempos de invierno, y en todo caso debe haber un respaldo para la gente del campo para que trabaje y sea productiva en verano, y que saquen producción bastante para que los salvadoreños se beneficien pagando precios más bajos por los productos alimenticios.

Al mismo tiempo se debe trabajar porque haya mejores empleos, mejores inversiones externas en el país, para que haya desarrollo social, un desarrollo sostenible que beneficie a todos.

Deseamos propuestas de los políticos, pero propuestas que sean aterrizadas, no propuestas que se lanzan al vuelo y se quedan ahí en el aire.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *