Funes en el final de su gobierno: “ese país que soñamos lo hemos comenzado a construir”

By on 31 mayo, 2014
Presidente Mauricio Funes, pronuncia su último mensaje a la nación.

Presidente Mauricio Funes, pronuncia su último mensaje a la nación.

Estimada familia salvadoreña:

Esta noche quiero llegar a la intimidad de sus hogares con motivo de mi último mensaje a la Nación, en calidad de Presidente Constitucional de la República.

A pocas horas de finalizar el mandato que ustedes me otorgaron, quiero expresarles mi más profundo agradecimiento por el cariño y las muestras de aprecio que he recibido a lo largo de estos cinco años.

A pesar de lo que aseguran nuestros detractores, todas las encuestas, sin excepción, la mayoría de la población aprueba nuestra gestión. Y eso me llena de mucha alegría.

Hace cinco años, cuando asumí la Presidencia de la República, les hablé de un sueño, les dije que un nuevo El Salvador era posible. Y entonces me comprometí a sentar las bases de ese nuevo país. El de un país más justo, más equitativo, más solidario.

Ahora, al finalizar mi gobierno, puedo decirles con mucha satisfacción, que ese país que soñamos lo hemos comenzado a construir.

Que el país que heredamos, ha cambiado, a pesar de todas las dificultades que hemos tenido que enfrentar desde el inicio de mi gestión.

En junio del 2009 encontramos un país deprimido, con una economía muy débil, como consecuencia de la crisis económica mundial que se vivía entonces.

Se habían perdido más de 40 mil empleos, la tasa de crecimiento de la economía era negativa en 3.5 puntos porcentuales, las remesas cayeron en 400 millones de dólares y la recaudación fiscal también se redujo considerablemente.

Y por si eso fuera poco, en los primeros años de mi gobierno tuvimos que enfrentar cinco fenómenos naturales que nos dejaron pérdidas por mil 800 millones de dólares.

Pero, gracias a Dios, y a las medidas que tomamos desde el inicio de mi gobierno, pudimos enfrentar la crisis económica, el impacto de los fenómenos naturales y pudimos salir adelante. Pusimos de pie a El Salvador.

Ahora, la economía ha comenzado a recuperarse. Hemos creado 129 mil nuevos empleos formales, las exportaciones experimentan un notable crecimiento, el crédito bancario está en aumento y las micro, pequeñas y medianas empresas están dinamizando la economía del país.

En fin, son muchos los indicadores que nos dan razones para ser optimistas y renovar la esperanza.

Cuando llegamos al gobierno encontramos una agricultura que había sido abandonada por décadas. Cinco años después podemos decirles con mucha alegría que vamos a dejar una agricultura en alza, pujante, que ya produce la cantidad de granos básicos que consume nuestro país.

Nuestro país ha recuperado su capacidad de autoabastecerse. Incluso hemos exportado granos básicos a países vecinos.

En los últimos dos años hemos tenido cosechas record. Solo el año pasado tuvimos una producción histórica con más de 22.5 millones de quintales de maíz y casi 2.9 millones de quintales de frijol.

En la base de este logro hay un esfuerzo focalizado en varios pilares. Hemos tenido un incremento sostenido en la entrega de paquetes agrícolas.

La semilla para sembrar ahora  la compramos a nuestros propios agricultores y la entregamos con transparencia al campesino pobre, sin intermediarios.

Hay más de 23,500 pequeños productores que se benefician con las cadenas productivas que hemos creado, a las que les facilitamos el acceso al mercado de los excedentes que producen, además de apoyo tecnológico.

Solo el Banco de Fomento Agropecuario otorgó en el último año 27 mil créditos agrícolas, la mayoría al 4 por ciento de interés para pequeños agricultores.

Para los grandes productores, el Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal), creado por mi gobierno, cuenta con 31 líneas de créditos, entre ellas, varias para el sector agrícola industrial.

Durante estos cinco años de gobierno mejoramos sustancialmente el acceso a la tierra. Entregamos cerca de 50 mil títulos de propiedad, para que igual número de familias sean dueñas de su propia parcela de tierra.

Salvadoreños y salvadoreñas,

Mi gobierno se caracterizó por su marcado acento social, fruto de la apuesta por los más pobres y desfavorecidos, por los excluidos.

Nunca antes en la historia reciente de este país se habían creado programas dirigidos a atender las necesidades más urgentes, a combatir frontalmente la pobreza, a reconocer los derechos de todas y todos.

En mi gobierno disminuyó la pobreza en 11 puntos porcentuales y, también, la desigualdad entre la población más pobre y más rica se redujo en casi seis puntos porcentuales.

Detrás de estos logros hay una serie de programas y políticas que han contribuido a hacer de El Salvador un país mejor para las grandes mayorías.

Este gobierno será recordado, sin duda, por los programas sociales, que ahora están reconocidos en una Ley que les da carácter permanente.

Será recordado por la entrega de paquetes escolares a todos los niños de parvularia y educación básica del sistema público; la ampliación de la alimentación escolar y el programa Vaso de Leche.

Programas como la Pensión Básica Universal que reciben ya más de 32 mil adultos mayores de 86 municipios.

El Programa de Atención Temporal al Ingreso, conocido como PATI, gracias al cual miles y miles de jóvenes han aprendido un oficio e ingresado al mercado laboral.

En suma, programas que satisfacen demandas, que dinamizan economías locales, que crean empleos y, sin duda, que representan un derecho conquistado para sectores que estuvieron olvidados durante los gobiernos de derecha.

Programas como Ciudad Mujer, el cual dejaremos con cinco sedes en funcionamiento, cuyo éxito ha merecido el reconocimiento de organismos internacionales.

Esta inversión social sin precedentes ha transformado el país y sembrado esperanza en miles y miles de familias.

Mi gobierno también será recordado por su apuesta por la salud y el inicio de una reforma que continuará la nueva administración a partir de mañana.

Con ocasión del Día de la Madre inauguramos el nuevo hospital de Maternidad, hoy conocido como Hospital Nacional de la Mujer, una de las principales promesas de mi campaña.

Un moderno centro que se suma a los cuatro hospitales nacionales que encontramos a medio construir y que finalizamos en mi gestión.

Rehabilitamos y reconstruimos también 203 unidades de salud en estos cinco años.

En total, en esta administración se realizó una inversión récord en infraestructura y equipos de salud de 306 millones de dólares.

Y creamos cinco mil plazas para médicos, enfermeras y demás personal de salud, para ampliar y mejorar el servicio.

Con la creación de 520 equipos comunitarios de salud, conocidos como ECOS, la población rural empezó a tener una atención como se merece: oportuna y de calidad.

Hoy, 1.9 millones de personas, de 164 municipios del país, están censadas y tienen un expediente de salud, gracias al trabajo de estos equipos sanitarios.

Como consecuencia de este y otros esfuerzos, se ha reducido en 18 puntos la mortalidad materna y en un punto la mortalidad infantil.

Mejoramos, sin duda, el abastecimiento de medicinas en los hospitales, que antes era de 40 por ciento y hoy supera en promedio el 80 por ciento.

Suprimimos en los primeros días de mi gobierno las mal llamadas cuotas voluntarias, que la gente más pobre debía cancelar en los hospitales públicos para ser atendida.

Con la nueva Ley de Medicamentos, promovida e implementada durante mi gobierno, ahora existen cerca de 8 mil fármacos cuyo precio está regulado y, por tanto, el usuario paga menos por ellos.

Gracias a la Ley de Medicamentos la población salvadoreña ahorra anualmente 60 millones de dólares.

En el sector educativo, como parte del plan social “Vamos a la Escuela”, implementamos Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno, como una nueva forma de enseñar, acorde a la realidad del estudiante.

No me quiero olvidar del impacto del programa Paquetes Escolares, el más valorado por la población. Además de contribuir a la reducción de la deserción escolar y el aumento de la matrícula, en la confección de uniformes y los zapatos trabajan más de 3,900 microempresas, que emplean a 47 mil trabajadores.

Me llena de satisfacción también el combate frontal al analfabetismo, el cual reducimos en más de cinco puntos porcentuales y una veintena de municipios ya fueron declarados libres de analfabetismo.

El combate a la pobreza no se puede entender sin el esfuerzo constante por mejorar el acceso a los servicios básicos. Miles de nuevas familias de los cien municipios más pobres cuentan hoy con agua potable y energía eléctrica en sus hogares.

La inversión pública fue una prioridad en mi gestión. Construimos y rehabilitamos poco más de 600 kilómetros de carreteras. Mención especial merece la finalización del hoy llamado Bulevar Monseñor Romero, una obra que recibimos envuelta en un manto de corrupción.

Quiero destacar también las 550 obras de mitigación realizadas en estos cinco años, trabajos que han llevado tranquilidad a miles y miles de familias que viven en zonas de alto riesgo.

En este esfuerzo trabajamos también por un nuevo sistema de transporte, el SITRAMSS, que el siguiente gobierno pondrá en marcha en los próximos meses.

Amigos y amigas,

En este periodo logramos sentar las bases de un nuevo modelo de crecimiento económico y social. Apostamos por el desarrollo de la agricultura, fortalecimos las micro y pequeñas empresas, diversificamos las exportaciones y priorizamos la inversión pública para fortalecer la economía.

Hasta febrero de este año se habían creado más de 109 mil empleos formales  y la tendencia nos indica que cerraremos la gestión con 128 mil nuevos empleos.

En esta administración apostamos también por nuevas leyes encaminadas al fomento de la inversión.

Y por nuevas leyes y proyectos estratégicos como Fomilenio II o la apuesta por nuevas fuentes de energía que traerán más inversión y desarrollo para los próximos años.

Por otra parte, mi gobierno instaló una nueva forma de gobernar. Fue un gobierno de puertas abiertas para todas y todos. Y estoy seguro que el próximo gobierno profundizará este cambio.

Mi gobierno apostó por el diálogo como la forma de solución de conflictos, retomando el espíritu de los Acuerdos de Paz.

Me satisface haber trabajado durante estos cinco años para que nuestra democracia se consolide cada vez más. Ahora las instituciones funcionan mejor que antes.

Nunca como ahora se ha hecho tan evidente la independencia de los Órganos del Estado. Ahora ya no existe un poder que controle a los otros, como ocurría en el pasado.

Hemos sentado las bases de un nuevo estilo de gobernar. El de un gobierno que escucha a la gente y dialoga permanentemente con los distintos sectores de la sociedad.

Nunca un gobierno fue tan transparente en el ejercicio de la función pública como el nuestro. Ahora tenemos 80 oficinas de Información y Respuesta en las dependencias gubernamentales y están al alcance, de quien lo desee, más de 50 mil documentos oficiales.

La lucha contra la corrupción es otro de los legados de esta administración. Mi gobierno  investigó, documentó y presentó ante la Fiscalía General de la República 156 casos con indicios de corrupción de ex funcionarios de gobiernos anteriores.

En fin, durante estos cinco años de gobierno hicimos mucho. Como lo he venido diciendo, nosotros sí podemos hablar de esperanza y de sueños, porque encontramos la dirección y el camino para poder realizarlos.

Falta mucho por hacer, pero hemos comenzado a transitar por la ruta de la construcción de un nuevo El Salvador, inspirados en el mensaje profético del guía espiritual de la nación, nuestro obispo mártir monseñor Óscar Arnulfo Romero.

Bajo mi gobierno comenzamos a transformar a El Salvador y a reconocer a los más pobres como sujetos de derecho.

El proceso de transformaciones y de cambios que hemos iniciado no puede tener marcha atrás.  Les pido que confíen en el nuevo gobierno que se inaugura mañana, presidido por Salvador Sánchez Cerén, porque como ya lo ha anunciado, dará continuidad a los programas sociales y profundizará los cambios iniciados en estos cinco años.

Que Dios bendiga al nuevo gobierno.

Que Dios bendiga a El Salvador.

Buenas noches.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *