ANEP dice que está en riesgo democracia por anulación de votos

By on 17 marzo, 2015
El escrutinio final está en su recta definitiva.

El escrutinio final está en su recta definitiva.

La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) señaló este martes 17 de marzo de 2015 que la democracia está en riesgo ante la anulación masiva de votos de las elecciones legislativas, de Parlacen y de Concejos municipales del domingo 1 de marzo.

La posición de la ANEP se produce cuando el Tribunal Supremo Electoral ya ha procesado en el Escrutinio Final de elecciones más del 90% de los votos emitidos durante los comicios antes apuntados.

Durante el Escrutinio Final se instalaron 59 mesas para el conteo final de votos, con representación de los diferentes partidos que compitieron en la contienda, entre los que están: ARENA, FMLN, PCN, PDC, CD, DS, PSP, GANA, PSD, y FPS, quienes verifican que los votos que les dio la población les sean garantizados. En esas mesas están como verificadores del proceso la Fiscalía y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, y como observadores del proceso representantes de la OEA.

A través de una declaración pública la ANEP ha expresado lo siguiente:

Ante la distribución de votos por los partidos políticos y la pérdida en el conteo de miles de votos de los salvadoreños, en la elección de diputados de la Asamblea Legislativa, la Asociación Nacional de la Empresa Privada manifiesta:

Es inaceptable que una importante cantidad de votos de los salvadoreños no estén siendo debidamente contabilizados, sustituyendo este conteo por acuerdos entre los mismos partidos políticos, que negándose a respetar la voluntad popular, deciden repartirse los votos entre ellos.

El irrespeto a la voluntad de los votantes pone en riesgo la institucionalidad del país y la legitimidad de los diputados de la Asamblea Legislativa que serán nombrados como producto de esta distribución ilegal de votos.

Lo anterior conlleva el riesgo de perder la legitimidad de los funcionarios de segundo grado que serán electos desde una Asamblea Legislativa no representativa del pueblo salvadoreño.  Se pone en riesgo la legalidad en el nombramiento del futuro Fiscal General de la República, magistrados de la Corte Suprema de Justicia y miembros del Consejo Nacional de la Judicatura, instituciones de contrapeso necesarias para el buen funcionamiento de la democracia.

Ante el irrespeto a la legalidad, la frágil situación democrática que vive el país y la negativa de Tribunal Supremo Electoral de abrir las urnas para conocer la verdad, a los ciudadanos sólo nos queda esperar una pronta resolución la Sala de lo Constitucional que haga valer la decisión de los salvadoreños, que en sus derechos constitucionales  fueron a votar valientemente el día de las elecciones.

La soberanía del poder político reside en el pueblo.

Lo que dice la misión de la OEA: 

La Misión de observadores de la OEA, reconoce el trabajo desempeñado por todos los miembros de las mesas de escrutinio, quienes en un marco de cordialidad y buena fe, sortearon dificultades para avanzar en el proceso de escrutinio, que adquirió mayor relevancia por la ausencia de resultados electorales preliminares. Frente a esta compleja situación, los partidos políticos y sus líderes han demostrado madurez y sentido de responsabilidad, manifestando sus reclamos con respeto y manteniendo a sus representantes en las mesas para que el escrutinio se desarrolle bajo la fiscalización de todos los actores.

No obstante, las serias dificultades manifestadas en el marco del proceso son un llamado de atención que debe conducir a emprender con urgencia reformas legislativas en materia electoral, que, mediante acuerdos de las fuerzas políticas, simplifiquen el sistema de emisión del voto y faciliten la consolidación pronta de resultados electorales. Tales dificultades reflejan, asimismo, la inconveniencia de la resolución judicial que modificó la normativa electoral cuando ya los comicios estaban legalmente convocados, así como los problemas de gestión y administración por parte del órgano electoral, cuyas capacidades se han visto comprometidas en esta ocasión.

Una vez concluido el escrutinio final, y considerando la complejidad y excepcionalidad de este proceso, el Tribunal Supremo Electoral debe ponderar, respecto a las actas con inconsistencias graves y evidentes, la necesidad de adoptar medidas para identificar claramente la voluntad de los electores expresada en aquellas urnas. Las decisiones que se tomen al respecto deben darse en un marco procedimental claro, para satisfacción de los actores del proceso.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *