¿Cómo surge el nombre del Huracán Patricia?

By on 23 octubre, 2015

c 2Resulta interesante conocer cómo se denominan los nombres de los Huracanes, como el más poderoso y peligroso Huracán Patricia que esta tarde tocará tierras de Jalisco; sin embargo, reportes publicados en la red de internet explican la forma para designar los nombres de estos fenómenos climáticos.

Según un reporte en la red, los meteorólogos empezaron a nombrar los huracanes y tormentas tropicales para permitir facilidad de comunicación entre ellos y el público en general en áreas relacionadas con las previsiones, avisos y peligros. Al darle nombre a los huracanes, hay una reducción en la confusión sobre qué tormenta es la que se está describiendo.

Los nombres permiten una mejor identificación entre los servicios meteorológicos y los usuarios que reciben la información (informes de alerta, información en general), ya que particularizan el fenómeno y de esa manera se conoce a cuál fenómeno se refieren los boletines de alerta.

El nombre de Patricia se eligió debido a que pertenece a la lista de 24 nombres que se generó para las tormentas tropicales del Pacífico Nororiental.

¿Cómo se desarrolló la idea de nombrar los huracanes?

Por siglos, muchos huracanes en las Antillas eran nombrados por el santo del día en que afectaba el huracán. Por ejemplo, el “Huracán de Santa Ana”, que azotó Puerto Rico con excepcional violencia el 26 de Julio de 1825, y “San Felipe” (el primero) y “San Felipe” (el segundo) que afectaron Puerto Rico ambos en Septiembre 13, el primero en 1876 y el segundo en 1928. Igualmente, el “Huracán de San Zenón”, que destruyó la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana), el día 3 de Septiembre de 1930.

El primer meteorólogo que utilizó un nombre propio (de mujer) para referirse a un huracán fue el australiano Clement Wragge a finales del siglo 19 y principios del 20.

Un ejemplo temprano del uso de nombre de mujer para una tormenta fue el de la novela “Tormenta” de George R . Stewart, que luego Walt Disney llevó al cine. Durante la segunda guerra mundial (1939-1945), esta práctica se hizo común, especialmente por los meteorólogos de la Fuerza Aérea y de la Armada de los Estados Unidos de América, quienes tenían que seguir los movimientos por el gran espacio del Océano Pacífico.

En 1953, los Estados Unidos abandonaron, por confuso, el plan de nombrar las tormentas usando un alfabeto fonético (Able, Baker, Charlie) cuando se introdujo un nuevo alfabeto fonético internacional. En ese año (1953), la Oficina el Tiempo de Estados Unidos de América los llamó únicamente con nombres de mujeres.

La práctica de usar únicamente nombres de mujeres terminó en 1978 cuando se incluyó nombres de mujeres y de hombres en las listas de tormentas para el Pacífico Norte Oriental. En 1979 la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos (National Weather Service) incorporaron nombres alternos de hombres y mujeres.

La experiencia ha demostrado que el uso de nombres de hombres y mujeres en la comunicación escrita y hablada es más corto, más rápido y causa menos errores que cualquier otra identificación de huracanes usada hasta la fecha.

Scott Kelly  a través de su cuenta de twitter @StationCDRKelly nos presenta una imagen del poderoso Huracán ‪Patricia‬, considerado como el más denso y el más extenso de la historia.

Scott Kelly a través de su cuenta de twitter @StationCDRKelly nos presenta una imagen del poderoso Huracán ‪Patricia‬, considerado como el más denso y el más extenso de la historia.

Huracanes destructivos se retiran de la lista

Cada año, se prepara una lista potencial de nombres para la venidera temporada de huracanes. La lista contiene un nombre por cada letra del alfabeto (las letras Q, U, X, Y, Z no se incluyen debido a que pocos nombres empiezan con esas letras). Estas listas son recicladas cada seis años y se reemplazan los nombres cuando el nombre de un huracán ha sido retirado.

Los nombres de huracanes muy destructivos se retiran, quedando en los registros históricos, y son sustituidos por otros que inician con la misma letra.

Los nombres de huracán se retiran (es decir, no se usan otra vez para una nueva tormenta) si se considera que fue muy notable debido al daño y/o muertes que causó. Al retirar el nombre de tormentas memorables evita confundir una tormenta bien conocida históricamente con una actual.

Siempre que un huracán haya tenido un impacto importante, cualquier país afectado por la tormenta puede solicitar que se “retire” el nombre del huracán por acuerdo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Retirar el nombre realmente significa que no puede ser reusado durante por lo menos 10 años, para facilitar las referencias históricas, acciones legales, actividades de reclamaciones de seguros, etc., y evitar las confusiones del público con otra tormenta del mismo nombre. Si el nombre es retirado, se selecciona un nombre del mismo género en inglés, español o francés, para las tormentas en la Cuenca del Atlántico.

Un buen ejemplo es Huracán Hugo en 1989. Hugo se movió a través del Caribe nororiental, devastando a muchas pequeñas islas al este de Puerto Rico. Luego azotó Puerto Rico antes de ir a ‘golpear’ Carolina del Sur. El Huracán Hugo causó daños por más de US$8 mil millones y ocasionó la muerte de 82 personas. Cuando se hizo la solicitud de retiro del nombre “Hugo” de la lista de nombres, la tormenta “H” fue reemplazada por el nombre “Humberto”, un nombre español. Humberto se usó por primera vez en 1995 y luego de nuevo en el 2001.

En 2011 se retiró el nombre Irene y en 2005 Katrina también fue retirado y sustituido por Keneth.

Sin embargo, hay una excepción a la regla de retiro. Antes de 1979, cuando empezó la primera lista permanente de seis años, algunos nombres simplemente no se usaron más. Por ejemplo, en 1966 “Fern” fue sustituida por “Frieda” sin que se diera una razón.

En este sitio de educación ambiental puede encontrar el listado de nombres para fenómenos climáticos: http://www.jmarcano.com/varios/desastre/nombre.html

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