El consenso en la Asamblea Legislativa debe aparecer más seguido

By on 11 enero, 2016
Raul Méndez, periodista salvadoreño.

Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

Por Raúl Méndez.

La Asamblea Legislativa de El Salvador inició el año 2016 con acuerdos esperanzadores como es el hecho de haber elegido al nuevo Fiscal General de la República por consenso y permitido irse a casa a 1,435 docentes, lo cual vendrá a refrescar un poco la plantilla de maestros en los centros educativos del sector público.

Diputados de los distintos grupos parlamentarios sorprendieron al país al elegir a Douglas Arquímides Meléndez como Fiscal General de la República, quien llega a sustituir al ex Fiscal Luis Antonio Martínez, que por cierto, tuvo un mal desempeño en sus funciones y dejó mal parado al Ministerio Público. Hoy ni siquiera encuentran el ROS.

Fue sorprendente observar cómo los partidos políticos, que de acuerdo a la Constitución siguen siendo el único vehículo para acceder a cargos de elección popular, se pusieron de acuerdo, aun con las diferencias irreconciliables que se manejan, y eligieron fiscal.

El procedimiento de llevar sus listas de candidatos y ponerlas sobre la mesa de discusión, y sacar de ellas a la persona mejor posicionada, fue algo importante y queda para futuras elecciones en este cargo y otros que deben ser solventados por mayoría calificada.

Pero lo más importante en esta elección no es el sistema empleado, sino la disposición de las representaciones políticas, para despojarse de sus propios intereses y enfocar su gestión en pro del fortalecimiento de la institucionalidad. A nivel de instituciones de gobierno si no hay un Fiscal General electo, se crea un problema con la aplicación de justicia, como si le hiciera falta una pata a una mesa. Porque si bien es cierto el ex fiscal dejó en su cargo a un ayudante suyo, que representaba todavía sus deseos en la conducción de la institución, pensando en que volvería con una reelección bajo el brazo, pero se olvidaba de la aplicación de justicia. Porque eso de que un Fiscal deje en el cargo a uno de sus asesores cada vez que se termina su período y no hay un Fiscal electo, simplemente es hacer changoneta de la aplicación de justicia.

Pero como decía al principio, ese acuerdo para elegir fiscal y para permitir que los docentes se vayan a sus casas es destacable.

En el caso de los docentes, son 1,435 los que se marchan. Ellos ya habían cumplido la edad para jubilarse y además tenían el tiempo laboral requerido para hacerlo.

Ese retiro voluntario de los maestros se produce cuando en Educación pública existe una plantilla bastante antigua de maestros, muchos de ellos ya agotados por tanto sacrificio de prestar sus servicios, y merecen un descanso. Pero también resulta importante que se renueve la plantilla de educadores, desde luego con personas aptas y con enseñanza universitaria. Esa nueva mano de obra educativa le dará un repunte a la educación  pública, la cual está atravesando momentos difíciles, tanto por la inseguridad como por la fuga de estudiantes. Dicen que ahora hay problemas para llenar de alumnos los salones de clases. Tal vez sea por el problema de la inseguridad y por los malos procedimientos de algunos educadores. Muy poco ayuda el hecho que un docente llegue y ordene a los estudiantes sacar sus libros de texto y copiar de la página tal a la página tal, y de planificar clases ¿Para qué? Eso para solo señalar dos de los defectos más comunes. Una comodidad exagerada. Pero la salida de los educadores, como no hay una ley reguladora que diga: hasta aquí llegan, ha sido bien aprobada por los legisladores a petición de los mismos maestros y del MINED.

En consecuencia, la elección del Fiscal y la aprobación del retiro voluntario son dos acuerdos importantes.

Y ese tipo de acuerdos deben darse más seguido en pro de una mejor sociedad. Porque a la gente poco o nada le ayudan esos debates estériles e interminables, qué solo sirven para generar rencor entre las partes, izquierdas y derechas políticas.

Deberían los grupos políticos aprobar cada mes acuerdos beneficiosos para el país, en donde todos los legisladores concurran con sus votos, o casi todos ya que en el caso del fiscal solamente votaron 83 y hubo uno que se abstuvo; y en el caso del decreto de los educadores hubo 78 votos, y seis que no concurrieron. Estos acuerdos servirían como una válvula de escape a las confrontaciones políticas y beneficiarían a la gente.

Temas como mejoras en las áreas de Salud, Educación, Seguridad, Justicia, turismo, desarrollo nacional, están ahí esperando. Es necesario que les metan mano. El consenso en la Asamblea Legislativa debe aparecer más seguido.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex empleado de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/ Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación.

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