Sala de lo Constitucional sacude el ámbito político y judicial salvadoreño

By on 14 julio, 2016
Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

OPINIÓN. San Salvador 14-7-2016.- La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia ha sacudido el ámbito político salvadoreño, ejecutivo y legislativo, como un terremoto, con resoluciones que representan un fuerte golpe al gobierno de Salvador Sánchez Cerén.

Primero porque la Sala declara inconstitucional la emisión títulos valores de crédito hasta por la cantidad de $ 900 000 000, porque contraviene los artículos 131 ordinal 4° y 148 inciso 2° de la Constitución. Es decir, porque un diputado suplente emitió su voto en sustitución de una diputada propietaria. Hay quienes afirman que esto no era nuevo en el legislativo.

Pero además en este primer punto, la Sala, a mi parecer se excede, y declara de un solo plumazo el desaparecimiento de los diputados suplentes de la actual Asamblea Legislativa, electos en los comicios de 2015. La Sala alega que no recibieron el voto directo de la población. Ahora la Asamblea Legislativa deberá funcionar solamente con parlamentarios propietarios. ¿Y qué tal si mueren diputados propietarios actualmente en sus funciones -ojala que no suceda- la Asamblea deberá terminar no con 84 diputados o deberán llamar a elecciones de emergencia?

Este primer punto sacude profundamente al gobierno, como un terremoto,  porque después de un año de estira y encoge sobre si aprobaban los $900 millones para que el gobierno funcione, fondos necesarios para la buena sobrevivencia del gobierno actual, estos no llegaron a las arcas gubernamentales. Fondos que incluían partidas para programas sociales de educación y seguridad. De hecho 100 millones era para educación y 100 millones eran para la seguridad y la ejecución de las medidas Extraordinarias, para enfrentar el problema de violencia que vive el país desde hace décadas.

Esa decisión de no liberar los 900 millones deja atado al gobierno y sin pisto para pagar deuda, además debía cumplir pensiones de militares, beneficios para Fiscalía, etc.

Lo segundo es la suspensión por ahora del aumento del 13% a la tarifa de la energía eléctrica, con lo cual el gobierno buscaba sacar dinero para inversión en la CEL y fortalecer los proyectos de generación de energía. Pero igual no podrá hacerlo. El gobierno queda atado.

Y el otro caso es la declaración de inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía de El Salvador de 1993, que fue un seguro para los Acuerdos de Paz suscritos el 16 de enero de 1992 entre el gobierno y la entonces guerrilla del FMLN.

La Ley de Amnistía mantenía ese candado para evitar que aquellos personajes involucrados en hechos terribles del conflicto civil armado, fueran a parar a tribunales y ser condenados en procesos judiciales, ejecutados por ambas partes.

Ahora con la apertura de la puerta, con la luz verde. ¿Qué pasará? Alguien se pregunta si habrá por ahí listo un paquete de denuncia contra el presidente Salvador Sánchez Cerén, por haber sido de la Comandancia General del FMLN, que ejecutó crímenes en el marco en la guerra.

Y qué pasaría si llevan a los tribunales a Sánchez Cerén. ¿Quién se haría cargo de la Presidencia de la República? ¿El vicepresidente que tampoco ha sido elegido en votación, como los diputados suplentes que han sido suprimidos por ahora, en 2018 deberán ir a elección también?

Qué pasará en El Salvador con estas decisiones de cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional que han tomado decisión sobre otra decisión del electorado salvadoreño.

Las cosas andan medio revueltas en el país, desde el punto de vista político-jurídico. Pareciera que hay un cerco contra el gobierno, pero solamente es una percepción.

Sin embargo, ante la tormenta, lo mejor es tomar las cosas con calma. De nada bueno sirve que las partes vayan a comenzar a lanzarse piedras a sus techos y hacer de esto un relajo. Sobre todo porque los acuerdos de paz son la carta fundamental que ha ayudado al país a mantenerse sin una guerra que desangró a miles de familias.

Entonces es mejor continuar por el camino de la pacificación, de la fundamentación de los acuerdos, porque como dice el general Mauricio Ernesto Vargas: “Es Mejor Coexistir, Que Matarnos”.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex empleado de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación. Para contactos: raumendez@yahoo.com

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