Expertos realizarán 3 prospecciones arqueológicas en cráteres de El Salvador

By on 27 julio, 2016

Tres son las prospecciones arqueológicas que expertos tienen previsto realizar en los cráteres de la Laguna Verde y la Laguna de las Ninfas, en el departamento de Ahuachapán, y en el Lago de Coatepeque, en el departamento de Santa Ana.

El proyecto está dirigido por el Dr. Chris Begley, de la Universidad de Kentucky, Estados Unidos, quien luego de realizar la documentación fotográfica del pecio Columbus en el Área Natural Protegida de Los Cóbanos,  en febrero del 2016, se incentivó a presentar la investigación en codirección con el arqueólogo del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán,  Roberto Gallardo.

Ambos expertos cuentan con el apoyo de  tres estudiantes de posgrado de la Universidad de Transilvania, Kentucky, e iniciaron sus labores el 18 de julio.

“El Salvador tiene un gran potencial cultural en sus aguas interiores, así como bajo sus aguas marítimas. El Departamento de Arqueología de la Secretaría de Cultura de la Presidencia tiene registrados cuatro sitios subacuáticos, pero con el proyecto Registro y Documentación de Sitios Arqueológicos Marítimos, del Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán, se tienen reconocidos un total de 13 sitios de esta naturaleza”, explicó el arqueólogo Gallardo.

Respecto a las prospecciones subacuáticas en los cráteres, Gallardo reveló: “Aunque ya se ha realizado una exploración de esta naturaleza en el lago de Coatepeque (Escamilla et al. 2006), esta investigación tiene posibilidades de incursionar en lugares que no se investigaron en esa temporada.Además, las inmersiones en la Laguna Verde (Apaneca, Ahuachapán) son una novedad, porque en el lugar no se han realizado investigaciones arqueológicas bajo sus aguas”.

En el caso del Lago de Coatepeque, conocido etimológicamente como “cerro de las culebras” o “cerro de las serpientes”, es de origen volcánico y está ubicado en la parte sur del departamento de Santa Ana, a unos 8 km al suroeste de la ciudad de Coatepeque.

La formación de este lago inició con el colapso del volcán de Santa Ana hace unos 200 mil años, el cual tiene un espejo de agua de 25 km², convirtiéndolo en el segundo en tamaño en El Salvador después del  Ilopango. Su mayor profundidad llega a 115 m y cuenta  con dos islas: la Isla del Cerro y un pequeño islote formado, recientemente, por los niveles bajos del agua, ubicada en el extremo suroeste del  lago cerca de la orilla.

Al lago de Coatepeque le antecede una investigación arqueológica subacuática (realizada  por Escamilla et al. 2006), la cual se enfocó en una prospección dentro de la zona sureste del lago, entre la isla y la costa. Aunque no se tiene un mapa de la ubicación exacta de la exploración, en el informe se menciona que no se identificaron rasgos culturales durante estas inmersiones.unnamed (2)

El potencial arqueológico del lago de Coatepeque radica en que se identificó un sitio arqueológico de segundo orden en la Isla del Cerro. Según materiales observados en visita al lugar durante el año 1998, el sitio arqueológico pertenece al periodo Preclásico tardío (400 a. C–300 d. C) y tuvo una pequeña ocupación durante el periodo Posclásico tardío y periodo Colonial temprano (1,250–1580?).

Sin embargo, para Gallardo uno de los objetivos de esta investigación radica en “confirmar la existencia o no de materiales culturales en el tramo que comprende la distancia más corta entre la isla y la orilla del lago”, porque según teorías de investigación este lugar era donde se realizaba el transporte prehispánico entre la isla y tierra dentro.

Las investigaciones en este espacio iniciaron el 19 de julio, en un área aproximada de 2 km², en el sector suroeste del lago, porque este es el espacio más cercano entre la costa y la isla, y “tuvo que ser el lugar más práctico para transportarse entre esos dos puntos”, manifestó el arqueólogo del Muna.

Respecto a las lagunas de Las Ninfas y Verde de Apaneca están situadas en cráteres volcánicos al este del departamento de Ahuachapán.

La Laguna Verde se encuentra en el cráter principal de este volcán, de la época del pleistoceno, a una altura de 1,600 msnm. Y la laguna de Las Ninfas se encuentra sobre un cráter erosionado de poca profundidad, a unos 2 km hacia el suroeste de la Laguna Verde, la cual contiene muy poca agua y parece que el manto acuífero durante el verano es sumamente bajo, a diferencia de la Laguna Verde que aparenta presencia de agua durante todo el año.

En la laguna de Las Ninfas no se han realizado investigaciones arqueológicas. No obstante, en 1998, Robert Dull realizó un proyecto arqueobotánico en el que incluyó la Laguna Verde y mencionó restos de obsidiana en los alrededores.

Para Gallardo, la investigación en ambas lagunas implicará cuatro pasos: Recorrido superficial terrestre alrededor de cada laguna; análisis de las condiciones en el agua para realizar inmersiones; la delimitación del área acuática de estudio, ya que existe la posibilidad de que no se pueda prospectar todo el cuerpo acuífero por su tamaño; y, finalmente, la prospección subacuática paralela con tres miembros del proyecto.

El tercer paso está sujeto a un aspecto: “Esto dependerá de las condiciones, especialmente la cantidad de flora acuática que dificultará el traslado durante las inmersiones”, afirmó Gallardo.

“Es muy probable que no sea posible realizar inmersiones en la laguna de Las Ninfas, debido a la escasa agua que presenta este cuerpo en las fotografías satelitales. Si este fuera el caso, solamente se realizará una prospección terrestre en el interior del cráter y las orillas”, aseveró el codirector de la investigación.

Los fondos del proyecto fueron gestionados por el Dr. Begley, a través de la Universidad de Transilvania. La contraparte la asume la Secretaría de Cultura de la Presidencia a través del MUNA, proporcionando el apoyo técnico del arqueólogo Gallardo.

Las investigaciones concluirán el próximo 29 de julio del año en curso.

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