TERMINÓ EL CONFLICTO ARMADO DE 52 AÑOS EN COLOMBIA ¿HABRÁ POR FIN JUSTICIA EN AQUEL PAÍS?

By on 29 septiembre, 2016
Tirso Canales, escritor salvadoreño.

Tirso Canales, escritor salvadoreño.

Fantasmario

(Una luciérnaga contra el oscurantismo)

Tirso Canales

  1. EL RESULTADO MÁS IMPORTANTE DE LA FIRMA DE LA PAZ, realizada el lunes 26 de septiembre en la caribeña Cartagena de Indias, es la vida de las personas que se salvaron de morir, por cualquiera de las formas inventadas por la guerra civil.
  2. LO QUE SIGUE AHORA EN EL HERMANO PUEBLO COLOMBIANO, es crearle cuerpo social a la esperanza que la firma de la paz abrió como una posibilidad jurídica abstracta. En todo caso, corresponde al Pueblo Colombiano, a sus hombres y mujeres, civiles y ex-guerrilleros junto a toda la población, comenzar a darle forma a una nueva vida que deberán vivir al mismo tiempo que la construyen con economía política, trabajo productivo, relaciones sociales y educación incluida, ya que un alto  porcentaje de la población nació, creció y envejeció sin conocer un solo día  de paz ni escuela.
  3. DE ACUERDO CON LAS FORMAS DE CONSTANTE MOVILIDAD que tomó la guerra en Colombia, miles de hombres y mujeres ocuparon gran parte del tiempo trasladándose de una zona a otra, cargando sus armas, para no perecer bajo los bombardeos de la aviación y las constantes persecuciones de las fuerzas armadas que se multiplicaron con cada año de guerra. Miles de guerrilleros y guerrilleras han finalizado la guerra sin haber realizado vida civil, sin tener hogar, y hasta sin tener familiares en las zonas donde se incorporaron a la lucha. La mayoría de parientes que tenían, ahí, huyeron de los lugares de origen para escapar de los paramilitares organizados y pagados por los terratenientes que los hostigaron, a fin de que abandonaran tierras y haberes económicos para robarlos. Esos procedimientos tomaron forma oficial en casi todo el país.
  4. EN LOS LUGARES DONDE AHORA HAN SIDO CONCENTRADAS las fuerzas guerrilleras, se multiplican dramáticos resultados de personas que acuden a esos sitios de tránsito temporal, en busca de sus seres queridos con la esperanza de encontrarlos. En miles de casos realizaron encuentros positivos con familiares, pero en muchas ocasiones el infortunio les hizo saber que las personas buscadas, perecieron en el combate. Cualquier persona puede imaginarse las desgarradoras escenas que hemos visto por la televisión directa.
  5. TRAS EL ANUNCIO DE LA FIRMA DE LA PAZ, con que terminó la guerra, sobrevino el momento culminante de las emociones. Pasado ese instante, se vino encima como un torrente aplastante la vida práctica que debe seguir con un comienzo desconocido para millones de mujeres y hombres y sus dispersas o desaparecidas familias. Ahora los colombianos deben volver a los antiguos lares, afectados por la guerra civil que los arrancó de manera violenta con todo y sus tierras. Ahora hay que rehacer las siembras que posibilitaban vivir alrededor de lo producido en las tierras de que fueron despojados.
  6. MUCHAS DE LAS TIERRAS arrebatadas a los campesinos colombianos, en la actualidad exhiben las entrañas abiertas en socavones donde las transnacionales canadienses y de Estados Unidos, escarban afanosamente buscando oro y minerales estratégicos, para realizar los negocios del agro con los recursos tomados casi “por la libre”, ante las miradas de las autoridades estatales corruptas. La peor tarea que tienen ahora millones de colombianos es buscar dónde está la familia y quién se apoderó de sus terrenos, donde trabajaron toda la vida. Terminó la guerra, o sea que se acabo el pretexto que los yanquis tuvieron para sembrar siete bases militares innecesarias en Colombia.
  7. EL HABER ACALLADO EL TRONAR DE LAS ARMAS DE GUERRA, por apoteósico que resultara, tras los profundos momentos de emociones, al estar frente a la realidad social y frente a la historia que seguirá dándole curso a la vida, se reduce a un escenario con nuevo tejido social desconocido para los colombianos. Ninguna de las experiencias que puedan tomarse como referencia respecto al conflicto que Colombia está finalizando puede servir de mucho. Los de allá es distinto: se trata de un país grande con extraordinarios recursos económicos que están en la mira del imperialismo, y con un pueblo viviendo en la miseria por obra del modelo neoliberal de derecha insaciable de riqueza.
  8. EN TODO CASO EL PUEBLO COLOMBIANO tendrá que refrendar lo actuado por sus autoridades y la dirección de la FARC-EP este dos de octubre, cuando se realice el plebiscito por la paz y el pueblo exprese su voluntad con el SI o el NO.
  9. JAMAS HABRÁ MONUMENTO para el pueblo colombiano que reponga las vidas de millones de sus seres queridos víctimas de la guerra, de la que son responsables directos los tradicionales liberales y conservadores locales más el imperialismo de Estados Unidos que ha jugado el papel principal como financista del guerrerismo internacional.

Visite mi página web.  www.tirsocanales.com

NOTA: Tirso Canales: Nació en San Salvador, el 26 de marzo de 1931. Tirso Canales, cultiva, la poesía, el cuento, ensayo, teatro y la crítica literaria. Además de haber viajado por varios países, ha sido articulista de El Diario Colatino, El Salvador; Director de la Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1987, y ahora, 2 de abril de 2012, inicia la publicación de su fantasmario en el diario digital WWW.ELSALVADORNOTICIAS.NET Como poeta, “cultiva preferentemente el tema social que deriva a lo político”. Entre su obra publicada se cuenta: Lluvia en el viento, (poesía, San Salvador, 1959); Los Ataúdes, (pieza teatral escrita en colaboración con Napoleón Rodríguez Ruiz h., revista Universitaria, San Salvador, 1963); El Artista y la Contradicción fundamental de la época, (ensayo, San Salvador, 1966); Crónicas de las higueras y otros poemas, ((poesía, San Salvador, 1970); Cien años de Poesía Salvadoreña: 1800-1900, en colaboración con Rafael Góchez Sosa, San Salvador, 1978; De aquí en adelante (Libro colectivo), San Salvador, 1967; poetas jóvenes de El Salvador (colectivo), San Salvador, 1960. Parte de su obra se encuentra en revistas como: Cultura del Ministerio de Educación de El Salvador y Revista La Universidad de la Universidad de El Salvador. 

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