El rol de los noticieros en la construcción de la cultura de paz

By on 26 octubre, 2016
Carlos Domínguez, periodista salvadoreño.

Carlos Domínguez, periodista salvadoreño.

Por Carlos Domínguez.

El periodismo de paz no es la renuncia a informar o no hablar de la violencia, porque no la desaparece. Al contrario, lo que se espera del ejercicio periodístico en una sociedad que se precia de democrática es un periodismo serio, que brinde datos basados en fuentes confiables y que reporte las cosas como han ocurrido.El trabajo consiste entonces en hablar de los sucesos violentos y además enfocar el problema en una forma integral dirigida a construir la paz en forma sostenible.
Es evidente que ni los periodistas, ni los medios son causantes de la violencia, ya que es parte de la realidad, la retratan y transmiten al público.El periodismo busca y trabaja contenidos novedosos, interesantes y llamativos; pero no es luz verde para denigrar a sus protagonistas, principalmente los que están involucrados en hechos de violencia y delincuenciales, incluso como víctimas.
El periodista está llamado a ser un agente de cambio social, dice el mexicano Marco Lara Klahr, un periodista judicial con experiencia como reportero, conferencista y escritor, autor de la guía de periodismo para la transformación de conflictos y la prevención social de la violencia, apoyado por el Programa para la Convivencia Ciudadana, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
Este comunicador plantea que lo saludable de un sistema de medios es la pluralidad, aunque en la práctica se ha consolidado la tendencia de concentración de medios a través de corporaciones, lo que da como resultado que la perspectiva de unos pocos es la que determina lo que se publica. Pone énfasis en que persiste el carácter inquisitivo en los enfoques periodísticos, de modo que “el enemigo” es estigmatizado, se le despoja de sus derechos, y la violencia se hace natural, debido a que la ciudadanía tiene precaria cultura democrática, derivada de la narrativa que aparece en los medios.
“¿Estamos sugiriendo acaso un periodismo condescendiente hacia quienes ejercen violencia y justificativo de sus conductas socialmente reprochables?La respuesta es no, solo respetar sus derechos e informar al público con veracidad, para que éste pueda entender, tomar decisiones y, si lo considera, actuar para prevenir o resolver la violencia”.
La violencia como parte de la industria cultural
Suele manejarse como argumento principal que ni los periodistas, ni los medios son causantes de la violencia, ya que es parte de la realidad, y así es retratada y transmitida al público.
Es propio del periodismo buscar y trabajar contenidos novedosos, interesantes y llamativos, pero no es luz verde para denigrar a sus protagonistas, principalmente los que están involucrados en hechos de violencia y delincuenciales, incluso como víctimas.
No es la renuncia a informar o no hablar de la violencia, porque no la desaparece. Al contrario, lo que se espera del ejercicio periodístico en una sociedad que se precia de democrática es un periodismo serio, que brinde datos basados en fuentes confiables y que reporte las cosas como han ocurrido.
El trabajo consiste entonces en hablar de los sucesos violentos y además enfocar el problema en una forma integral dirigida a construir la paz en forma sostenible.
Mauricio Meschoulam, mexicano, plantea que “un periodismo de paz serio es el que consigue producir reportajes, artículos de fondo, mesas de discusión, en donde participan las y los más importantes expertos nacionales e internacionales en la materia, que pongan a contraste, por ejemplo, alternativas distintas para enfrentar la criminalidad y desactivar la violencia generalizada, pero también para producir condiciones de paz de raíz.
Se abordan casos en el mundo de características no idénticas, pero similares a las nuestras, se habla de lo que ha funcionado en otras partes y lo que no. Se sugiere qué sería adaptable a nuestro caso y por qué. Seguramente no estaríamos todos de acuerdo en estas estrategias alternativas, pero ya estaríamos poniendo el foco en la discusión acerca de las soluciones y no únicamente en la sangre derramada”.
Recomendaciones 
  • Es necesario que los periodistas como profesionales que tratan directamente la información conozcan y apliquen criterios para una adecuada relación de los sucesos.
  • Se considera importante que apliquen mecanismos existentes como el Código de ética de la Prensa de El Salvador y las disposiciones legales establecidas en la Constitución y leyes para el tratamiento de víctimas de homicidios y asuntos como la presunción de inocencia.
  • Es importante tomar en cuenta la necesidad de orientar a la audiencia sobre los fenómenos y procesos sociales reporteados.
  • La búsqueda del contexto, de datos que permitan la comprensión del fenómeno es necesaria para dar un adecuado servicio a la audiencia.
  • Los medios deben facilitar a los periodistas condiciones adecuadas para trabajar la información, lo que implica repensar la forma en que se hacen las coberturas, generalmente bajo la presión del tiempo y la hora de cierre.
  • La búsqueda de información debe hacerse guardando las medidas de seguridad adecuadas, principalmente en las zonas identificadas como de riesgo.
Este artículo es un resumen de la investigación institucional del año 2015 “El rol de los noticieros televisivos salvadoreños en la construcción de la cultura de paz” realizada por el licenciado Carlos Domínguez con el apoyo de la Lic. Aracely de Reyes, para la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer, USAM. Ambos son docentes de la Facultad de Ciencias Empresariales.
Sobre los autores:
Lic. Carlos Domínguez, docente investigador.
Periodista en ejercicio desde 1990. Ha desarrollado su actividad profesional en radio y televisión. Miembro de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), ex becario de la Relatoría de Libertad de Expresión de la OEA.Pertenece a la Red de Investigadores Salvadoreños, REDISAL.
Aracely de Reyes, Licenciada en Mercadeo, coordinadora de mercadeo y trabajos de graduación de la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer. En proceso trabajo final de Master en Dirección Estratégica con Especialidad en Marketing de la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO).
En la investigación también participaron como parte del equipo de apoyo un grupo de estudiantes de los últimos años de la Licenciatura en Comunicaciones, así como la graduada de esa carrera, Sofía Margarita García, quien también labora en la USAM.
También apoyó en la conducción de grupos focales la Licenciada Claudia Castro, docente de la Facultad de Ciencias Empresariales y parte de la Unidad de Inteligencia de Mercado del Centro de Formación Académica y Desarrollo Empresarial, CEFADE, adscrito a la Facultad de Ciencias Empresariales.
NOTA: Periodista con experiencia en radio y televisión. Integró el equipo redactor del Código de la Prensa de El Salvador en 1999, y desde ese año hasta el 2007, estuvo a cargo de la Relatoría de Libertad de Expresión de la Asociación de Periodistas de El Salvador. Ex becario de la Relatoría de Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos, OEA, y del International Center for Journalist, Washington, DC. Es graduado en Periodismo por la Universidad de El Salvador, tiene estudios de Derecho, es graduado del Colegio de Altos Estudios Estratégicos (CAEE) en los cursos de Seguridad y Desarrollo Nacional, así como Defensa Nacional. Desde el año 2006 es corresponsal en El Salvador de Reporteros sin Fronteras. Ha publicado investigaciones sobre la influencia de las condiciones socio políticas en los contenidos periodísticos ente 1969 y el año 2012; sobre la influencia de la televisión en jóvenes de 15 a 17 años y el rol de los noticieros salvadoreños en la construcción de la .Cultura de Paz. Ejerce la docencia universitaria.

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