Escuela de aviación deberá pagar $645 mil a parientes de 2 alumnos que murieron en accidente

By on 11 noviembre, 2016

El Juzgado Primero de lo Civil de Soyapango condenó hoy a la escuela de aviación de Carlos Antonio Dárdano Pellejero, al pago de cerca de 650 mil dólares, por daños y perjuicios morales, a los familiares de dos alumnos que murieron en un accidente aéreo  ocurrido a las 12:16 del mediodía del 11 de julio de 2012.

A criterio del juzgador hubo negligencia por parte de Dárdano, como representante legal de la Escuela, lo cual fue la causa del accidente que se produjo en la colonia El Pepeto III de Ilopango, causando la muerte  del instructor José Miguel Ávalos y  los alumnos José Antonio Martínez y Rodrigo José Calles.

La demanda es por daños y perjuicios, específicamente por la muerte de los alumnos Martínez y Calles, quienes el día de su muerte participaban en su primera clase. Los restos del avió quedaron en el  río  Las Cañas.

Víctimas del accidente.

Víctimas del accidente.

Originalmente la  demanda ascendía a $4 millones de dólares por daños y perjuicios, a razón de dos millones para cada una de las familias en concepto de indemnización; sin embargo el juzgador determinó que la indemnización debía de ser por 300 mil dólares por cada familia, así como el pago de 22 mil 645 dólares por los gastos fúnebres de cada una de las víctimas, más un interés del 6 por ciento anual desde el día del accidente.

En su momento la demanda se justificó debido a que un informe de Aeronáutica Civil señaló que la avioneta estaba en malas condiciones y que incluso, en 2006 y 2009, tuvo desperfectos sin que haya una bitacora que indique la reparación de la misma.

Supuestamente la avioneta fue utilizada pese a que había estado un mes sin usarse debido a desperfectos puntualiza el informe pericial  del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Por su parte la  Administración Federal de Aviación (FAA)  y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB), organismos estadounidenses, indicaron  que la posición incorrecta de la válvula de paso de gasolina hacia los dos motores de la aeronave provocó la caída que dejó tres muertos.

Asimismo el informe señala que  la Escuela no tenía permisos para impartir clases con aviones bimotor. Tampoco el piloto tenía licencia para ejercer como instructor de aviones bimotor, pese a lo cual había sido contratado por la escuela de aviación.

La sentencia será entregada el viernes de la próxima semana y desde entonces las partes tendrán 15 días hábiles para apelar si así lo consideran pertinente.

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