La historia de la Malena y la guerra

By on 5 diciembre, 2016
Raul Méndez, periodista salvadoreño.

Raul Méndez, periodista salvadoreño.

Por Raúl Méndez

Opiniones, San Salvador 5-12-2016.- Esta nota surgió así casual en FACEBOOK. Es una nota dirigida a don René García, un gran colaborador de WWW.ELSALVADORNOTICIAS.NET sobre una amiga de perfil bastante conocido en El Salvador, de Malena Recinos, la ex Periodista de La Prensa Gráfica.

La historia, que pasa por el gobierno de Duarte, y los hechos de la guerra, dice así:

Mire don Rene García apareció malenita Malena Recinos y ya sabe que le aprecio mucho. Yo recuerdo que la miraba reporteando para La Prensa Gráfica con su libreta y cámara en mano, cuando no estaba dividido el trabajo, en fotoperiodistas y redactores, en los medios informativos salvadoreños. Después llegó a El Diario El Mundo y nosotros queríamos que ella pasara al área de Redacción y que trabajara ahí.

Le voy a hacer la historia un poquito más larga en este caso.

Como le decía nosotros queríamos que Malena llegara a la Redacción de El Mundo. En El Diario El Mundo de finales de los 80’s había buenas buenos trabajos, buenas coberturas, y una buena planilla. Había periodistas experimentados en la Redacción, ahí estaba René Conteras, René “el chucho” Hurtado (así le decían de apodo yo nunca se lo dije porque le tenía respeto y además se podía molestar conmigo), don Rodolfo Vásquez, era el jefe de Redacción y le temblaban los que llegaban a ese diarito con la esperanza de obtener una plaza. Para mí era bien tranquilo. y el Director era Hilarión Juárez, o sea don Cristóbal Iglesias un hombre de temperamento bastante caldeado también, pero solamente cuando no se hacían las cosas como debían ser.

Cuando yo llegué por un puesto de fotógrafo, (que mi amigo Francisco Campos dice que no es fotógrafo sino fotoperiodista, algo con más caché), ahí estaba don Rodolfo “el Indio” Vásquez (yo nunca le dije su apodo porque era un señor de respeto y así lo conocían los más viejos y ellos sí se daban el taco de decirle el indio), y me dijo vaya a cubrir esa marcha de la UES que viene para la 25 Avenida Norte. RECOMENDACIÓN: no sea pendejo, tenga cuidado, esos son revoltosos y la policía no amaga, usted ya sabe. Luego le traje las fotos y me dijo: buenas fotos, muy profesionales: cipote ahí está la vacante de Francisco Campos, usted puede llenarla. Y mire, no era tan bravo como algunos lo pintaban, conmigo y con Quique era súper tranquilo. Y él fue quien me dio paja a mí diciéndome: Raúl yo veo en usted mucha madera para ser periodista. Me dio paja porque me lo creí, y todavía ando por ahí contando una historia que otra y una noticia que otra, como dicen los mexicanos: si sus mercedes me lo permiten.

Pues en ese andar en el Diario El Mundo le dábamos cobertura a las marchas anti gobierno. De hecho era el gobierno de José Napoleón Duarte del PDC. Y cubríamos tanto los eventos de sindicalistas que éramos conocidos de los dirigentes de organizaciones como la UNTS, de FENASTRAS (recuerdo cuando cubrí la nota del bombazo a esta organización al oriente del mercado ex Cuartel, gran olor a gas propano, pólvora y sangre, porque uno se paraba en los restos de seres humanos que habían quedado en el piso, tratando de caminar en los escombros en busca de un perfil importante para la fotografía), FESTIAVSES, etc.

Éramos conocidos que a veces me tocó interceder en favor de amigos periodistas de La Prensa Gráfica y el Diario de Hoy. En esas marchas no los querían por lo que publicaban sus medios. Y el Diario El Mundo se vendía como Pan Caliente. Y nos pagaban con tres días de anticipación como reconocimiento al cumplimiento del deber. Y la gente de dinero miraba a El Diario El Mundo como un diario de izquierda. En realidad no lo era, pero era difícil de explicarlo, por las coberturas a organizaciones de izquierda, aunque claro estaba era para desgastar a Duarte. Desde luego que todo eso cambió cuando llegó Alfredo Cristiani a la presidencia. No voy acontar ahora interioridades de El Mundo.

En ese trajinar pasamos por coberturas importantes como la Ofensiva hasta El Tope, y la masacre de los Jesuitas. Una vez me encontré una cantidad de muertos que nunca la había visto antes, de supuestos guerrilleros muertos por el ejército en la zona del Ingenio El Ángel. Se sentía el olor a pólvora y sangre que se había derramado en aquel predio de cañales. Luego en plena ofensiva fui testigo de cómo los ciudadanos tuvieron que sacar unos soldados inflados con cinco días de muertos en una vivienda que ocupaban de casa cuartel en Mejicanos. Un pañuelo en la nariz no era suficiente para soportar la fetidez. Sin dejar de mencionar la gran pérdida para los periodistas con el deceso de Eloy Guevara Paiz, conocido en la UES como “El Pelo Lindo”, por un cabello lacio, oscuro, largo y abundante. Y recuerdo que en esa Ofensiva Hasta el Tope me encontré en Mejicanos en una reventazón de pólvora entre el ejército y la guerrilla del FMLN, que les digo que me dio un gran miedo y me pregunté: ¿Qué estoy haciendo aquí? Y pensé: Si me encuentra el ejército en una zona dominada por guerrilleros no me van a preguntar qué hago aquí, sino que ahí nomás me pueden disparar. Y con mis cámaras y mi libreta todo temeroso salí y llevé fotos y notas. Y en el diario estaba bien apoltronado un señor seco, moreno, de anteojos oscuros, para que no le vieran bien los ojos, o para que no lo reconocieran bien al salir. Era un interventor de la Fuerza Armada. Ahí no se debía publicar más que cosas a favor del ejército. Y las fotos de soldados muertos salían publicadas como fotos de guerrilleros muertos. Había toque de queda, ley marcial, todo un estado de excepción.

Pues, después de haber pasado esas hostilidades, años después llegó Malena Recinos a trabajar en Diario El Mundo. Llegó como medio oculta, aunque no llevaba sombrero de esparto. Ella me contó ciertos problemillas con dirigentes políticos de del partido que ella respaldaba. Ni siquiera estoy autorizado para hablar de eso, y por ética no lo haré. Pues entonces, nosotros, con otros compañeros de la Redacción, esperábamos que llegara a trabajar en noticias. Y realizó un intento salimos a algunas coberturas noticiosas, pero creo que se lo impidieron porque alguien mandó una orden exterior, para que ella no participara de esas labores. Pero lo que les quiero contar es que le teníamos cariño, y ella podía contar con nosotros como apoyo. Y es por eso que Malena tiene mi cariño. No es un cariño de pícaros, ni mucho menos. Es una amistad sincera, aun cuando ni yo puedo convencerla en lo que yo creo ideológicamente ni ella puede convencerme a mí de sus creencias. Estamos a mano. Eso no lo venden en la tienda de la esquina: se llama amistad.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex empleado de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/ Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación. Para contactos: raumendez@yahoo.com

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