AL CUMPLIRSE 25 AÑOS DE LOS ACUERDOS DE PAZ, NO HA HABIDO PAZ, PERO SÍ MUCHAS GUERRAS NO CONVENCIONALES

By on 12 enero, 2017

Tirso Canales, escritor salvadoreño.

Fantasmario

(Una luciérnaga contra el oscurantismo)

Tirso Canales

  1. LA DICTADURA OLIGÁRQUICO MILITAR EN EL SALVADOR duro 61 años (2/12/1931 al 16/01/1992), periodo en que la apertura político-democrática, era imposible, incluso para las formas elementales de manifestación de la voluntad ciudadana y popular. Aquella situación extrema fue responsabilidad de la dictadura integrada por el binomio oligarquía-ejercito, que propicio la causa económico-política, para que en El Salvador la clase dominante impusiera una guerra que dejó 80,000 muertos según datos oficiales y más de 12,000 desaparecidos. Conto con el patrocinio e intervención directa del gobierno de Estados Unidos, en el periodo de despliegue neoliberalista de Ronald Reagan, quien entregaba millón y medio de dólares diarios al gobierno y militares que era lo mismo para mantener la guerra contrainsurgente.
  2. QUIEN DESCONOZCA EL PROCESO Y LAS FORMAS CONCRETAS de la brutal historia originada por los procedimientos y métodos de explotación al pueblo salvadoreño utilizados por los terratenientes-oligarquía-burguesía, y sus instrumentos de muerte, los militares, no podrá de ninguna manera disponer de una explicación política y social apegada a la verdad de lo sucedido en El Salvador, durante la guerra civil de 1980-1992. Los hechos de la historia no pueden cambiarse, y tampoco deberían tergiversarse como hace la mayoría de ideólogos, periodistas, y no pocos dirigentes políticos de la derecha e izquierda, a fin de esconder la verdad histórico-social. La historia debe ser investigada tal como ha sido producida por los procesos y hechos reales. Y estos deben estudiarse de manera directa en sus fuentes originales a través de métodos confiables, investigaciones científicas responsables, para descubrir las causas que produjeron la historia tal como es en la realidad. En eso radica el valor cultural de los pueblos, que con el deseo de aprender, se enfrentan a la historia que heredan de etapas políticas anteriores, no para cambiar sus hechos si no para no cometer los mismos errores; para buscar y crear la verdad que se desprende de la práctica histórica y educar a las nuevas generaciones. El conocimiento de la verdad histórica, es sin duda, el mayor tesoro que proporciona la experiencia a un pueblo.
  3. Han pasado 25 años desde la firma de los acuerdos de paz, lo que significa que la última generación de salvadoreñas y salvadoreños no conoce su historia, ya que ningún nivel educativo del país les ha transmitido el contenido socio-político de esos 25 años de historia nacional, que ahora muchos “celebran” ignorando qué ha ocurrido en su pueblo en ese cuarto de siglo. Con el escritor salvadoreño José María Méndez, recordamos estas verdades científicas: “El estudio de la historia no consiste en ampliar el área de conocimiento simplemente para enterarse del pasado, sino en utilizar éste como lección. Ya que los individuos en su periodo de vida no alcanzan a vivir todas las experiencias posibles que puedan proporcionarles aciertos en sus decisiones y que les servirán de brújula en su conducta. Los pueblos cuya edad se mide por siglos, tampoco logran vivir y aquilatar los sucesos que deben conocer como advertencia y consejos, por ello recurren a la historia que es la madre nutricia que provee sabiduría”.
  4. LOS GOBIERNOS ANTINACIONALES DE ARENA, impusieron su dictadura neoliberal (1989/2009), empezando por las matanzas de salvadoreñas y salvadoreños ordenados por su fundador el Mayor Roberto d’Aubuisson, principal agente de espionaje de la CIA de Estados Unidos en El Salvador, por medio de los escuadrones de la muerte y de ORDEN que él organizó. Después a través de leyes fraudulentas e inconstitucionales que fomentaron el terrorismo de su ideología sobre el pueblo y las organizaciones populares, valiéndose del Estado, de todos los cuerpos represivos; de los órganos de poder, de la compra y venta de conciencias de diputados de la Asamblea Legislativa; de la corrupción y chantajes del Poder Judicial, y en general, del régimen servil y antipatriótico proclive a los intereses estadounidenses. El partido ARENA impuso al pueblo la privatización del sector económico-estatal, robándose todo cuando tenía valor económico productivo en uso; la dolarización acabó con la soberanía monetaria; el Tratado de Libre Comercio, TLC, entregó la actividad comercial y exportadora de la nación a la economía neoliberal que ha realizado cuanto despojo quiso en nuestro país, sin encontrar ninguna resistencia social organizada. En otras palabras, la derecha local, ha actuado después de la firma de los Acuerdos de Paz, con toda la impunidad que la ha caracterizado a lo largo de la historia, pero en la actualidad está más envalentonada como sintiéndose dominante absoluta de la situación política del país.
  5. AL FIRMARSE LOS ACUERDOS DE PAZ el pueblo salvadoreño esperaba no sólo tener paz y seguridad, si no que después de haber perdido a más de 100,000 de sus hijos en la guerra, que entregaron la vida con tanta decisión, lo menos que podría desear era un futuro mejor que compensara aunque fuera en parte su inapreciable sacrificio. ¿Qué sucedió con el partido en el que los mártires y el pueblo confiaron sus mejores esperanzas? Posiblemente los propósitos de tal partido que con tanto éxito dirigió la guerra armada contra la oligarquía y el militarismo tradicional, fueron bien intencionados, pero los resultados de las formas de lucha política  que escogió, de ninguna manera reflejan posibilidades reales para que el pueblo pueda obtener el poder, y realizar los cambios necesarios a fin de lograr calidades sustanciales de vida para la nación. De acuerdo a la experiencia palpable, en los resultados políticos que exponemos eso no ocurriría ni en los próximos cien años. Véalo usted mismo: En su primera experiencia electoral 1994, obtuvo 21 diputados; en su segunda participación de 1997, obtuvo 23 diputados; en el 2000, obtuvo 31 diputados; en el 2006, obtuvo 32 Diputados; en el 2009, obtuvo 35 diputados; y en 2015, 31 Diputados. Asimismo ha ejercido el poder ejecutivo por 7 años sin realizar ninguna reforma que pueda considerarse como un cambio en la estructura económico-social del país ya que nunca se decidió a tomar el poder político real. Se ha  limitado a administrar la misma situación neoliberal que heredó de ARENA.  ¿Cree usted que esta forma de hacer política tan desprestigiada, por medio de diputados en El Salvador, pueda servir al pueblo para algo importante después de 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz? A nuestro entender el partido referido tendría que convertirse  en una fuerza  política y social capaz de transformar la mentalidad pasiva de sus dirigentes, militancia y simpatizantes para crear una entidad organizativa fuerte y motivadora que atraiga a muchos sectores del pueblo hacia la lucha. Por lo que conocemos, en la actualidad hay cientos de grupos de ciudadanos de la sociedad civil que se reúnen semanalmente y en distintos lugares del país para plantearse esta misma inquietud…¿sabe esto el partido en referencia o lo desconoce?
  6. NO PODEMOS NEGAR que el Gobierno actual, hace grandes esfuerzos por disminuir los índices de violencia social, también procura bajar los índices de pobreza al mejorar los salarios mínimos de trabajadores de la ciudad y del campo que cobran salarios insuficientes para subsistir. A pesar de que los aumentos al salario mínimo no fueron sustanciales como los que necesitan los trabajadores para la compra de la canasta básica, los derechistas de ARENA incluido uno de sus diputados líderes, despidió a sus trabajadores que servían en su finca sin un centavo de indemnización, siendo personas con edades cercanas a los 75 años. Este caso es un reflejo de lo que ha ocurrido en El Salvador durante 200 años, donde los terratenientes que han impuesto su pensamiento y modos de actuar en país, prefieren que se pudran los bananos antes que sus trabajadores campesinos se los coman, por ello el pueblo les llama “CHUCHOS” o sea perros.
  7. TODO LO ANTERIOR NOS INDICA que en El Salvador nada podrá cambiar mientras no haya una fuerza revolucionaria transformadora, y tal revolución, no cabe duda, que necesitará una fuerza de nuevo tipo, que rompa con la actual situación a la que los políticos de todas las tendencias se han amoldado procurando mantener al régimen derechista tradicional, cuyo oprobioso pasado de toda su existencia ha golpeado y sigue golpeando a nuestro pueblo.
  8. NOS COMPLACE EXCLAMAR ¡MAS VALE TARDE QUE NUNCA!, ya que el Secretario General del FMLN, Medardo González, dice que, “25 años después de la firma de los Acuerdos de Paz, se vuelve necesario enfrentar las políticas neoliberales que fueron implementadas por los gobiernos de derecha que dirigieron al país por 20 años, después del fin de la guerra civil” (Diario Colatino, Martes 10/01/2017). Esperamos que esta vez la propuesta vaya en serio, ya que será respaldada por miles de sus militantes, simpatizantes y el pueblo.

Baje libros de mi página web.  www.tirsocanales.com

NOTA: Tirso Canales: Nació en San Salvador, el 26 de marzo de 1931. Tirso Canales, cultiva, la poesía, el cuento, ensayo, teatro y la crítica literaria. Además de haber viajado por varios países, ha sido articulista de El Diario Colatino, El Salvador; Director de la Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1987, y ahora, 2 de abril de 2012, inicia la publicación de su fantasmario en el diario digital WWW.ELSALVADORNOTICIAS.NET Como poeta, “cultiva preferentemente el tema social que deriva a lo político”. Entre su obra publicada se cuenta: Lluvia en el viento, (poesía, San Salvador, 1959); Los Ataúdes, (pieza teatral escrita en colaboración con Napoleón Rodríguez Ruiz h., revista Universitaria, San Salvador, 1963); El Artista y la Contradicción fundamental de la época, (ensayo, San Salvador, 1966); Crónicas de las higueras y otros poemas, ((poesía, San Salvador, 1970); Cien años de Poesía Salvadoreña: 1800-1900, en colaboración con Rafael Góchez Sosa, San Salvador, 1978; De aquí en adelante (Libro colectivo), San Salvador, 1967; poetas jóvenes de El Salvador (colectivo), San Salvador, 1960. Parte de su obra se encuentra en revistas como: Cultura del Ministerio de Educación de El Salvador y Revista La Universidad de la Universidad de El Salvador. 

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