ÚLTIMAS PALABRAS DE FARABUNDO MARTÍ EN 1932 ANTE EL PAREDÓN DE FUSILAMIENTO FUERON PROFÉTICAS

By on 9 febrero, 2017

Tirso Canales, escritor salvadoreño.

Fantasmario

(Una luciérnaga contra el oscurantismo)

Tirso Canales

  1. EL CONOCIDO REFRÁN DICE QUE NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA, sin embargo, Farabundo Martí a escasos 4 metros del paredón de fusilamiento, se escapó de los alcances de la citada conseja, y aquí mismo en su tierra natal, por la que murió con toda la entereza de un revolucionario, contradijo al mencionado refrán de manera terminante, y ahí le tenemos en la historia respaldando con hechos su pensamiento para siempre.
  2. ENTRE LAS PERSONAS QUE PRESENCIARON EL FUSILAMIENTO DE FARABUNDO y de sus dos compañeros, estudiantes universitarios, Alfonso Luna y Mario Zapata, estaba Jacinto Castellanos Rivas. En el momento en que los militares jalaron al prisionero para colocarlo en el paredón de fusilamiento, Farabundo vio que entre los presentes estaba un conocido suyo, era Jacinto, y al pasar junto a él, Farabundo le dijo: “Dame un abrazo, quiero que seas la última persona que me abrace en la vida, ya que tú vas a ser uno de los nuestros”. Le abrazó de paso y los verdugos continuaron empujando a Farabundo que instantes después, caía con el pecho estallado por los impactos de los balazos con que habían asesinado al más grande revolucionario salvadoreño de todos los tiempos.
  3. DE AQUEL FATIDICO AÑO 1932, cuando fue fusilado Farabundo Martí al glorioso 1959, cuando triunfó la Revolución Cubana, mediaron 27 años para que la historia salvadoreño-cubana, registrara un hecho enaltecedor de la visión profética de Farabundo, que se conoció por medio de la más bella de las formas revolucionarias, que al decir del Comandante Ernesto Che Guevara, “la solidaridad entre los pueblos, es la ternura de la revolución”.
  4. COMO SABEMOS, LA REVOLUCION CUBANA, fue atacada desde que triunfó el primero de enero de 1959, por el imperialismo, las derechas y sus medios de prensa en América Latina. De inmediato el Partido Comunista de El Salvador, PCS, ofreció ayuda solidaria a la Revolución Cubana, y envió a colaborar, en periodismo radial a uno de sus cuadros especializados. Le designaron como editorialista de Radio Habana-Cuba. Fueron memorables por su eficiente orientación, los editoriales que escribía con calor e inspiración sentida, aquel salvadoreño que firmaba con el nombre de Patricio Fernández Quiroa, y que no era otro, que la última persona que abrazó a Farabundo a sólo unos pasos del fusilamiento, y a quien le dijo: “quiero que seas la última persona a quien abrace porque tú vas a ser uno de los nuestros”.
  5. DE AQUELLA MANERA, Y CON CRECES, se cumplía la visión profética que la inteligencia de Farabundo Martí concibió en el último minuto de su vida. Pero aquello no era todo, ya que, cuando los militares salvadoreños al servicio de la oligarquía asesinaron a Farabundo, Jacinto Castellano Rivas, que era secretario de Casa Presidencial, reflexionó hasta el dolor acerca de los crímenes e injusticias cometidos por los terratenientes del El Salvador, asesinando a millares de patriotas a fin de mantenerse en el poder económico y político explotando al pueblo. Jacinto Castellano Rivas, después de 1932 ingresó al Partido Comunista de El Salvador, y ahí estudió la doctrina marxista para servirle al pueblo.
  6. JACINTO CASTELLANOS RIVAS NO HIZO SóLO LO DICHO, sino que educó a sus hijos en la doctrina revolucionaria que creyó que era la más justa y única con la que se podría cambiar las miserables condiciones de vida de los trabajadores salvadoreños. De aquel modo su hijo mayor, Raúl Castellanos Figueroa, fue miembro del Partido Comunista, y como gran cuadro marxista-leninista, fue en los años 1954/1956, uno de los refundadores del Partido Comunista del El Salvador, PCS, que había sido casi exterminado por la represión militar anticomunista y anti-popular en 1932, que impuso el dictador Maximiliano Hernández Martínez. Como todos debemos saber, los militares y los terratenientes asesinaron alrededor de 30,000 campesinos, acusándolos falsamente de comunistas.
  7. RAUL CASTELLANOS FIGUEROA hijo de Jacinto Castellano Rivas (último que abrazo a Farabundo), fue uno de los dirigentes mejor formados por el Partido Comunista que se reconstruyó, y formó parte de la Comisión Política del mismo. Era un economista y una persona muy culta. Con él hablábamos los miembros de izquierda de la Generación Comprometida, de poesía, historia, cine, música, estética… Fue compañero de organismo de Jorge Arias Gómez, Schafik Handal, Virgilio Guerra, Daniel Castaneda, Miguel Ángel Cea y otros grandes marxista de la Comisión Política que valoraron con profundidad la importancia que los intelectuales revolucionarios formaran parte del Partido Comunista, como lo hizo en su momento el Comandante Fidel Castro en Cuba.
  8. RECOMIENDO A LA JUVENTUD que no ha tenido la oportunidad de conocer la historia de la lucha del pueblo salvadoreño que la investigue, y sobre todo la vida de Farabundo Martí y sus compañeros revolucionarios. La juventud debe saber que la historia de la solidaridad del pueblo salvadoreño hacia el pueblo cubano data de más de siglo y medio, ya que en 1896 el poeta Doroteo José Guerrero (1844/1920), le canto a la memoria del Titán de Bronce, Gral. José Antonio Maceo, diciendo, “Murió en la arena el gladiador cubano” y continuaba expresando “No desfallezca Cuba ante esa muerte, que enardece al indómito soldado. Escrito está: España ha de perderte dentro del siglo del hombre emancipado”. Y otro poeta, Isaac Ruiz Araujo (1850/1881), manifestando la solidaridad hacia el pueblo cubano y a su lucha en la primera guerra (1868), le cantó solidariamente: “¡Sonó la hora por fin!/ ¡Desgarra Cuba de esclavitud el andrajoso manto”!. Y recordando las hazañas de Carlos Manuel de Céspedes, dijo “¡Salve, Céspedes, salve! Tu memoria./ de gente en gente con tu idea irá/ que en las páginas de oro de la historia/ con diamantes tu nombre escrito está” (Cien Años de Poesía en El Salvador, Rafael Góchez Sosa y Tirso Canales, 1978, Edit.  Gallardo).
  9. FINALMENTE pedimos a los dirigentes del FMLN, que divulguen la historia de lucha del pueblo salvadoreño, ya que miles de jóvenes la ignoran y están ansiosos de conocerla para poder participar en las transformaciones del país. Como muestra publicamos algunas opiniones de las muchas que llegan a nuestra página solicitando tales ilustraciones: 1) Alfonso Velis-Tobar Felicidades Tirso gracias por compartir tu información. 2) René Quijada Gracias recordado poeta por seguir alumbrando en los rincones oscuros de nuestra dolida Patria. 3) Francisco Pineda Gracias por recordarnos. 4) Salvador Trinchera Tirso saludes. El enfoque histórico es acertado, educativo, recordar esa memoria histórica de los grandes luchadores sociales. Pero, Tirso porque no sentarse y hablar directamente con los que puedan corregir y dirigir a buen puerto el proceso revolucionario. Nosotros como FPL (FMLN estamos en la batalla de ideas para superar esos grandes vacios. Digo esto porque ustedes tienen la capacidad de crear, de proponer soluciones. Muchos problemas se dan porque algunos siempre fueron así (cómodos, les encanta esa “lucha parlamentaria”, se creen los iluminados, empresarios, no quieren que los tenga en lista como enemigos en USA). Las mieles del poder les hace perderse en la curvita y no sienten ni conviven con la población.) TIRSO hay que luchar y proponer para darle un rumbo diferente a nuestro procesó. 5) Herbert Vaquerano Excelente documento de un gran adalid de la lucha revolucionaria. etc.etc.

Baje libros de mi página web.  www.tirsocanales.com

NOTA: Tirso Canales: Nació en San Salvador, el 26 de marzo de 1931. Tirso Canales, cultiva, la poesía, el cuento, ensayo, teatro y la crítica literaria. Además de haber viajado por varios países, ha sido articulista de El Diario Colatino, El Salvador; Director de la Editorial Universitaria, Universidad de El Salvador, 1987, y ahora, 2 de abril de 2012, inicia la publicación de su fantasmario en el diario digital WWW.ELSALVADORNOTICIAS.NET Como poeta, “cultiva preferentemente el tema social que deriva a lo político”. Entre su obra publicada se cuenta: Lluvia en el viento, (poesía, San Salvador, 1959); Los Ataúdes, (pieza teatral escrita en colaboración con Napoleón Rodríguez Ruiz h., revista Universitaria, San Salvador, 1963); El Artista y la Contradicción fundamental de la época, (ensayo, San Salvador, 1966); Crónicas de las higueras y otros poemas, ((poesía, San Salvador, 1970); Cien años de Poesía Salvadoreña: 1800-1900, en colaboración con Rafael Góchez Sosa, San Salvador, 1978; De aquí en adelante (Libro colectivo), San Salvador, 1967; poetas jóvenes de El Salvador (colectivo), San Salvador, 1960. Parte de su obra se encuentra en revistas como: Cultura del Ministerio de Educación de El Salvador y Revista La Universidad de la Universidad de El Salvador. 

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