Gobierno de Maduro y oposición enfrentados de nuevo con sus acciones políticas

By on 31 marzo, 2017

El diputado José Antonio Mendoza‏ afirma que “ningún tribunal malandro nos va a detener!, vamos a seguir en la calle hasta que se restaure el hilo constitucional”.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela repudió lo que considera una arremetida de los gobiernos de la derecha intolerante y pro-imperialista de la Región, dirigida por el Departamento de Estado y los centros de poder estadounidenses, mientras se realizan protestas de la oposición a nivel de esa nación sudamericana y expresiones de gobiernos latinoamericanos y europeos que se refieren a un rompimiento del orden constitucional.

El crecimiento de las protestas contra el gobierno da Maduro se producen tras el fracaso de una iniciativa de Luis Almagro en la OEA, para que se condenara al gobierno Venezolano, para obligarlo a realizar elecciones anticipadas. La derecha tendría la esperanza de ganar unas nuevas elecciones después de un triunfo electoral en las legislativas del 6 de diciembre de 2015. Sin embargo, Maduro ha sido elegido en elecciones nacionales hasta 2019.

La situación política en Venezuela ha empeorado después de la fallida gestión en la OEA, y después que el Tribunal Supremo de Justicia desconociera a la Asamblea Nacional y decidiera asumir las funciones parlamentarias, algo que ha sido considerado por la oposición y su apoyo internacional como un golpe de Estado en Venezuela.

Ahora, según la parte gubernamental venezolana, los gobiernos que protestan, que para ellos han conformado una coalición intervencionista, “no han procesado aún la derrota recibida hace apenas unas horas en la Organización de Estados Americanos frente al plan injerencista contra Venezuela, que intentó imponer el Sr. Luis Almagro en franca violación a la legalidad internacional y nacional”.

“Han desatado una histérica campaña contra Venezuela, ante el fracaso de sus intenciones por inmiscuirse en nuestros asuntos internos. Los motiva la venganza y la intolerancia político-ideológica contra la sólida y vigorosa democracia venezolana y su modelo inclusivo de derechos humanos”, manifestó el gobierno de Maduro a través de un comunicado.

“Es absolutamente inadmisible, sin fundamento jurídico alguno, que un grupo de países conjurados se inmiscuyan en los asuntos de jurisdicción exclusiva de Estados soberanos. Es además inmoral la operación de desestabilización sin precedentes que han desatado contra Venezuela, su revolución y su pueblo”, afirman.

El presidente de Venezuela Nicolás Maduro dijo sobre las protestas de la oposición: “Hoy llamaron a incendiar al país pero reinó la consciencia del pueblo y todo estuvo en paz”.

Asimismo, señalan que “es falso que se haya consumado un golpe de Estado en Venezuela. Por el contrario, sus instituciones han adoptado correctivos legales para detener la desviada y golpista actuación de los parlamentarios opositores declarados abiertamente en desacato a las decisiones emanadas del máximo Tribunal de la República”.

“La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente esta arremetida internacional protagonizada por una coalición de gobiernos de derecha y de oligarquías para dar soporte y respaldo a la oposición venezolana intervencionista y apátrida, al tiempo que anuncia que ejercerá las acciones políticas y diplomáticas que brinda el Derecho Internacional y nuestro orden jurídico interno para detener y evitar la materialización de planes contra la estabilidad y la paz en Venezuela”, indicaron.

Posición de la MUD

En tanto que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aglutina a la oposición venezolana, condena de manera categórica y denuncia ante el país y la comunidad internacional lo que considera un duro golpe a la democracia, asestado por el gobierno de Nicolás Maduro y los poderes públicos subordinados a él, en especial el Tribunal Supremo de Justicia, contra el pueblo de Venezuela.

Señalan que esta nueva sentencia, inválida e inaceptable, deja clara la falta de independencia del Poder Judicial. En solo 3 días hábiles resolvieron un recurso que no está previsto en nuestras leyes para complacer al gobierno, mientras que después de más de un año siguen sin resolver la situación de los diputados de Amazonas para crear un supuesto desacato, el cual sirve de excusa para anular a la Asamblea Nacional y desconocer la voluntad del pueblo expresada el 6 de diciembre de 2015.

Consideran que es mentira que el Tribunal Supremo emita órdenes a Maduro: por el contrario, sin dudas este fallo ordenado por Maduro, dictado por magistrados que no reúnen las condiciones para ejercer el cargo, muchos de los cuales han sido designados de manera inconstitucional, está destinado a silenciar a los diputados y a toda aquella persona o institución que difiera del “pensamiento revolucionario”, que para lo único que ha servido ha sido para incrementar a niveles nunca imaginados la inseguridad, la corrupción, la escasez y la pobreza.

“Este Gobierno agoniza y por eso recurre a este tipo de medidas desesperadas. Eso explica que, mediante esta aberración jurídica, la Sala Constitucional inste al Presidente a revisar leyes de contenido penal e incluso militar bajo la figura del Estado de Excepción por conmoción interna, para arremeter con más frontalidad y descaro contra la Asamblea Nacional elegida por el pueblo y el liderazgo de la Unidad. Esta es una nueva manifestación del estado de anormalidad constitucional que ha permitido la complicidad entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial para atentar contra el Poder Público de mayor representatividad democrática”, indica la MUD.

Finalmente afirman que la sentencia inconstitucional que aquí rechazamos, más que afectar al Parlamento Nacional electo por el pueblo, concreta un nuevo paso en el proceso de desmantelamiento de la democracia venezolana. Por lo tanto, no estamos dispuestos a reconocerla ni asumirla.

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