Papa Francisco hace justicia al nombrar Cardenal a Gregorio Rosa Chávez

By on 24 mayo, 2017

Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

Por Raúl Méndez

Opiniones. San Salvador 24 de mayo de 2017.- El reciente nombramiento de un Cardenal salvadoreño, el primero en su nivel en El Salvador, realizado por el Papa Francisco en la persona del Obispo Auxiliar de San Salvador, Monseñor Gregorio Rosa Chávez llega un poco tarde, pero hace justicia a la causa de un sector de la iglesia salvadoreña que ha estado ahí apretujada y olvidada.

Es bonito conocer cómo un niño del pueblito de Sociedad, en el oriental departamento de Morazán llega a recibir la mirada del Papa Francisco, desde su alto lugar en el Vaticano en Roma.

Monseñor Rosa Chávez, es un pastor que había estado por ahí olvidado, al igual que un sector de la iglesia, ese que llaman de la opción preferencial por los pobres, algo así de lo que había apoyado Monseñor Romero, ahora el Beato Romero por decisión del Papa Francisco.

Debo decir que lo que han visto estos ojitos, desde que conocí a Rosa Chávez ha sido una actuación en beneficio de la tranquilidad de la población, de la igualdad de la población, del respeto a la población y de su amor por el pueblo, y también de su amor por las comunicaciones, por las buenas comunicaciones, no por las amañadas.

Monseñor Gregorio Rosa Chávez, futuro Cardenal de El Salvador, aparece junto a una imagen del Beato Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez.

Lo he visto trabajando en por el proceso de paz en El Salvador, para solucionar un conflicto civil armado que costó muchas vidas y dejó traumados a amplios sectores del país.

Pude verlo trabajando con Monseñor Arturo Rivera Damas, el Arzobispo de San Salvador, y como él estaba joven estaba despierto cuando Rivera Damas dormía en sus últimos tiemps, ya por su edad el pobrecito.

Y vea usted como son las cosas. Cuando murió Arturo Rivera y  Damas, en justicia habría sido que nombraran a Gregorio Rosa Chávez como el nuevo Arzobispo de San Salvador o el Arzobispo de El Salvador, que es igual. Pero no fue así.

Por aquellos días la Iglesia Católica dominada por el Papa Juan Pablo II, ubicado a la derecha de la iglesia, miraba solamente a un sector de la iglesia que estaba al servicio de los grupos de poder económico. Y en lugar de nombrar a Rosa Chávez como Arzobispo, el Papa Juan Pablo II se decidió por nombrar a Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, de quién le recriminaban que ni siquiera era salvadoreño. Pero ahí estaba el nombramiento, y a Gregorio Rosa Chávez lo mantenía en el cargo de Obispo Auxiliar de San Salvador, como para no dejar.

Y ocurrió que  en 2007, Sáenz presentó su renuncia al cargo de Arzobispo, al cumplir 75 años de edad, en cumplimiento de lo que establece el Código de Derecho Canónico. El cargo quedó vacante. ¿Quién lo ocuparía? ¿Gregorio Rosa Chávez?

¡Claro que no! Esta vez el Papa Benedicto XVI decidió no querer ver a una opción preferencial por los pobres y designó a José Luis Escobar Alas. Pero mire seguía manteniendo a Gregorio Rosa Chávez como Obispo Auxiliar de San Salvador.

Gregorio Rosa Chávez, obispo Auxiliar de San Salvador nombrado Cardenal por el Papa Francisco.

Ya parecía que a Rosa Chávez le estaban aplicando el refrán aquel que dice: “El que nace para maceta no pasa del corredor”.

Y eso que con esas decisiones la iglesia católica estaba decayendo en El Salvador, producto del repunte de las sectas protestantes. Ya casi no se ven procesiones que salgan a las calles en Semana Santa.  ¿Se están quedando sin gente?

Monseñor Romero decisivo

Pero Monseñor Romero no murió aquel 24 de marzo de 1980. Y aunque muchos creyeron eso, simplemente se equivocaron. Porque Monseñor Romero siguió vivo y acompañando los cambios políticos y sociales en El Salvador, al menos en parte. Y Gregorio Rosa Chávez ha ido acompañando todas las gestiones por su admiración y respeto a Monseñor Romero.

Veamos, Monseñor Romero pedía que se acabara la represión contra la gente pobre y humilde, que hubiera respeto de los derechos humanos y que no se tratara mal a la gente por el simple hecho de ser pobre. Porque él venía de un pueblito del oriente del país, Ciudad Barrios. Y en cierta manera las cosas cambiaron al finalizar la guerra de un poco más de 10 años, con la firma de los Acuerdos de Paz.

Pero sus mensajes seguían siendo retomados por la izquierda del FMLN, y este partido político llegó al gobierno. Y Mauricio Funes lo puso muy en alto la figura de monseñor Romero – y esto no es ningún apoyo a Funes, si él se robó algo que responda él ante la justicia, y si no ha robado pues bien por él-, y el país ha avanzado mucho con la figura de monseñor Romero.

Tanto avance que la Iglesia Católica mundial, seguramente en crisis, eligió al argentino Jorge Mario Bergoglio como Papa, después que elegían Papas solo representantes de Europa,  y este ha comenzado a ver hacia El Salvador y quizás a preguntarse por qué estaban así las cosas.

Y mire le dio vuelta a los peroles, porque lejos de ocultar a Monseñor Romero este Papa Francisco lo beatificó, y también regaño a la Conferencia Episcopal. Y está pendiente la canonización de Romero, que seguramente será otra gran fiesta. Y muchos salvadoreños quieren que esa fiesta la viva el Papa Francisco en El Salvador. Más parece que así será, y si viene, provocará más adeptos para una iglesia que se está quedando anciana y busca rejuvenecerse.

Pero los cambios no terminaron ahí con el nombramiento del Beato Romero el Arzobispo asesinato, el mártir por odio a la fe, sino que el Papa Francisco vino el domingo 21 de mayo y se lanzó un anunció que cayó como balde de agua fría a muchos: decidió nombrar CARDENAL al eterno Obispo Auxiliar, Gregorio Rosa Chávez. La entrega oficial del cargo será el 28 de junio.

Alguien dijo. Pero porqué nombra Cardenal a un obispo auxiliar, seguramente para este Papa, el Obispo Auxiliar Gregorio Rosa Chávez es más Arzobispo que cualquier otro. ¿Hace justicia el Papa Francisco al nombrar Cardenal a Rosa Chávez? Lo más probable es que sí, porque había estado olvidado ahí.

Rosa Chávez por su parte dice que recibe este nombramiento con humildad, y que todo es obra de Monseñor Romero.

“35 años de ser obispo auxiliar y estoy feliz, jamás pasó por mi mente que esto sucediera”, ha manifestado el religioso católico gran admirador de las comunicaciones.

¿Seguirán habiendo cambios? Pues todo indica que sí, esto no se detiene.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex empleado de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/ Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación. Para contactos: raumendez@yahoo.com

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