Justicia salvadoreña deja en libertad a hombre que dio muerte a Elizabeth de Cromeyer y Renate Kalberg

By on 24 mayo, 2018

En una decisión sorpresiva, como casi siempre ocurre, la justicia salvadoreña anunció la liberación del reo , Roberto Antonio Hernández Rosales, quien estaba sentenciado a 70 años de prisión por los homicidios agravados de Elizabeth Palomo de Cromeyer, y la ciudadana alemana, Renate Kalberg;  privación de libertad y evasión.

El reporte judicial se refiere al giro realizado por el Juzgado 1° de Vigilancia Penitenciaria y Ejecución de la Pena en favor de Hernández Rosales. Más sin embargo, en toda la explicación no se encuentra un tan elemento que haya realizado el reo para merecer el perdón de la pena.

Son de esas resoluciones que ponen débil la justicia de El Salvador, siendo que el condenado ha cometido una serie de delitos, y seguramente los familiares de las víctimas no estarán satisfechos de esta liberación, a no ser que ya tengan algún acuerdo.

El reporte judicial señala que luego que el condenado presentó varios recursos de amparo ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, para saber y puede gozar de la libertad; a lo cual la referida instancia ordenó al juzgado realizar un nuevo cómputo, al juzgado en mención, lo cual terminó con la libertad del homicida.

Hernández Rosales tuvo varias condenas en el ámbito civil. Tanto el Tribunal 1°de Sentencia de Cojutepeque y otros lo condenaron al pago de dinero en efectivo por evasión violenta; por su parte, el Juzgado 8° de lo Penal, (hoy de Instrucción), le condenó a tres años de cárcel por privación de libertad. En total fueron ocho delitos.

Sin embargo, el ahora ex convicto deberá presentarse al Juzgado 1° de Vigilancia para notificarse de su nueva situación jurídica. Mientras que no exista el pago civil, no podrá afrontar una audiencia de rehabilitación de derechos; es decir, que mientras no se cancele no podrá obtener documentos que le identifiquen.

Los hechos se registraron entre enero y marzo de 1995 en la colonia Escalón; a ambas víctimas él les disparó por robarles el dinero, joyas y vehículo. También burló la justicia dos veces, la primera cuando obligó a un imputado a darle su nombre para hacerse pasar por esa persona y así salió de las bartolinas del centro judicial “Isidro Menéndez”; mientras que la otra fue en el penal de Gotera, al meterse en un ropero.

Además, el condenado fue sargento de la extinta Policía Nacional y se dedicó a robar, matar y amenazar a personas. El Juzgado 4° de lo Penal lo condenó a sus primeros 60 años; sin embargo, por tratarse de un proceso del código derogado solo purgaría 30, que era la pena máxima de aquel entonces.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *