Matar a una Golondrina en El Salvador no tiene consecuencias

By on 27 julio, 2018

José Manuel Ortiz Benítez es columnista salvadoreño en la ciudad de Washington, DC. @jjmmortiz.

Escrito Por José Manuel Ortiz Benítez

Matar a una golondrina, la alianza NI/CD, no tiene consecuencias. En El Salvador cualquier momento es bueno para causar daño. Pero para hacer el bien, hay estrictos plazos legales que se deben cumplir a cabalidad.

Sacar un envío de dulces en Aduanas en Navidad requiere de dos semanas de trámite, registrar una ambulancia en el Vice Ministerio de Transporte requiere de 20 días de vueltas, operar a un paciente de los riñones requiere de 12 meses de espera, crear un partido político, según quien, puede ser una tarea de plazos imposibles, destruir una nueva alianza política de más de 212,000 ciudadanos requiere de 30 minutos en la sala de reuniones del Tribunal Supremo Electoral.

Cuando la Ex Sala de lo Constitucional se salió abruptamente de los plazos, tomando en el último minuto el caso del CD, todo el mundo la acusó de querer dar un golpe a la democracia. En cierta forma lo hizo, pero, en la sentencia, la Sala no destruyó al CD como muchos temían, solo le dio unos cuantos días más de plazo en su agonía.

“Siempre hay un plazo de reflexión que el sentenciado puede solicitar a su verdugo antes de morir” Dice mi estimado tocayo Don Manuel, con una mezcla de acidez y tristeza.

El 25 de Julio de 2018, a las 6 de la tarde, Sonia Clementina Liévano (ARENA), Ana Guadalupe Medina Linares (GANA), Fernando Arguello Téllez (ARENA) y Julio Alfredo Olivo Granadino (FMLN) decidieron, por orden de sus respectivos jefes en sus partidos políticos, poner fin a todos los plazos y matar de un plumazo al partido Cambio Democrático, el aliado de Nuevas Ideas, el partido de la golondrina, el favorito en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2019 en El Salvador. El 5º magistrado, Miguel Ángel Cardozo Ayala (Independiente), decidió no formar parte del complot.

En las elecciones legislativas de 2015 el CD no consiguió ningún diputado, ni los 50,000 votos para seguir vivo según la Ley, pero los magistrados entonces decidieron perdonarle la vida aludiendo al principio de “pluralidad democrática”, en un acuerdo cuestionable por la propia sentencia de la Sala que aclara que para crear o cancelar partidos, es necesario por lo menos el voto de 4 magistrados. El argumento de los mismos Magistrados hoy es que, en las elecciones de 2015, el CD no obtuvo ningún diputado ni los 50,000 votos requeridos para seguir vivo y que por tanto debe ser abolido, ignorando el hecho de que en las elecciones de 2018, el CD sí consiguió la elección de un diputado.

Para ponerlo en palabras más simples: en el 2015 el TSE deja vivo al CD cuando “no” cumple la ley y lo mata en el 2018 cuando “sí” cumple la ley. El raciocinio de los magistrados del Tribunal es simplemente un disparate que solo se explica cuando alguien de arriba ordena las líneas de la decisión.

Y así nos estrellamos con el mismo problema: el partidismo descarado carcomiendo las venas internas de las instituciones públicas. El mismo jefe que les ordenó a los magistrados dejar vivo al CD en el 2015 es el mismo que ahora en el 2018 les dice que lo cancelen. Es simplemente una locura que solo se puede  defender desde la trinchera ideológica, lugar favorito al que los salvadoreños acudimos inútilmente a intentar resolver nuestros problemas. Por eso estamos como estamos. Los problemas requieren de un tratamiento técnico, no de una dosis ideológica del jefe en el partido.

El cambio de planteamiento de antes dejar vivo al CD y ahora cancelarlo, es que antes, en el 2015, el CD solo era una mosca ruidosa volando alrededor del elefante. En el 2018, el CD, junto a Nuevas Ideas y Nayib Bukele, es un elefante serio en la contienda por el poder, por eso ahora debe ser aniquilado.

La “pluralidad democrática”, “la participación ciudadana” “la transparencia de las instituciones”, “la ley” nada cuenta,  sólo vale eliminar la amenaza que supone el nuevo actor, la alianza NI/CD.

Pero no hay que perderse, la responsabilidad de la cancelación del CD recae más en unos que otros. No podemos culpar al halcón de querer devorar a la golondrina, está en su naturaleza hacerlo.

Los tres magistrados controlados por el bloque ARENA/GANA: Sonia Clementina Liévano, Ana Guadalupe Fernando Arguello Téllez y  Medina Linares no iban a dejar pasar la oportunidad de cenar golondrina cruda y vino blanco la tarde del miércoles, estaba en su naturaleza hacerlo y, en cierta forma, “disfrutar del placer”.

Gran parte, por no decir toda, la responsabilidad recae en el 4º magistrado, Julio Alfredo Olivo Granadino, contralado por FMLN.  La Cúpula del FMLN pudo haber salvado al CD si hubiera querido porque la cancelación requiere de, por lo menos, 4 magistrados. ARENA y GANA, sólo con 3 magistrados, no podían degollar la golondrina, necesitaban la conspiración del 4º magistrado.

A última hora de la tarde, la cúpula del FMLN dio orden a Olivo de despedazar la golondrina junto a los otros 3 magistrados de GANA y ARENA. A las 6:00 pm, ya degollada en 4 partes, a la magistrada Liévano de ARENA, le tocó devorarse el chunchucuyo; al magistrado Arguello Téllez de ARENA, los sesos; a la magistrada Guadalupe Medina de GANA, el hígado; al magistrado Olivo le tocó la parte más sucia, las tripas. El magistrado independiente, Cardozo Ayala, el único que hizo honor a su juramento de “fortalecer la partición democrática”, se jugó el puesto filtrando la información al pueblo.

Por qué la Cúpula del FMLN decidió formar parte del complot de cancelar al CD?  Nadie sabe con certeza, quizás por aquel viejo refrán que dice más vale enemigo conocido que enemigo por conocer. En la mente de la Cúpula del Frente,  Nayib Bukele es una amenaza a la estabilidad del FMLN en el largo plazo y probablemente por eso,  una vez más,  la Cúpula del FMLN se deja ir por su instinto de supervivencia interna y prefiere entregar todo el poder a ARENA en el 2019 que dejar participar libremente a uno de los (ex) suyos en las próximas elecciones presidenciales.

Qué ocurrirá con la candidatura de Bukele en el 2019?

Lo más probable es que el ex miembro del FMLN agarre el atajo con GANA.

La guerra por el poder en El Salvador sigue viva.

José Manuel Ortiz Benítez es columnista salvadoreño en la ciudad de Washington, DC. @jjmmortiz.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *