Sobre la relación China-El Salvador deben tomar decisiones con cabeza fría

By on 23 agosto, 2018

Raúl Méndez, periodista salvadoreño.

Por Raúl Méndez

Opinión, San Salvador, 23-8-2018.- Respecto de las recientes relaciones diplomáticas establecidas por El Salvador con la República Popular de China, resulta ser lo más normal, lo más común, que un país independiente tenga relaciones con otra nación, y está en su derecho, por lo cual los comentarios en contra resultan injustificados.

Para mi ver, el gobierno de Salvador Sánchez Cerén, en representación del partido FMLN, ha tomado una decisión correcta, en un momento que las cartas sobre próximos gobiernos están tiradas sobre la mesa.

¿Qué es lo que pasa en El Salvador a nivel político? Resulta que el partido FMLN, tiene todas las posibilidades de ganar las elecciones presidenciales de 2019, como el resto de institutos políticos que competirán en esa contienda, para eso presentarán candidatos, para ganar, aunque al final sea solo uno el escogido por el pueblo. Sin embargo, unas son las aspiraciones y otra las realidades.  En la actualidad hay tres candidatos con mayor posibilidad de ganar la presidencia de El Salvador para el período 2019-2024, siendo ellos Nayib Bukele, por el partido GANA, Carlos Calleja por el partido ARENA, y Hugo Martínez en representación del FMLN. Según la percepción que muestran algunas encuestadoras, Bukele sería el favorito para ganar dichos comicios a celebrarse el 3 de febrero de 2019. En ese caso, el FMLN se estaría quedando sin la posibilidad de gobernar, aunque quién sabe si este partido político llegara a hacer una alianza con Bukele, para darle estabilidad a la administración, en caso que ganara las elecciones, después de todo ha sido el FMLN quien lanzó a Bukele a la palestra política. Pero como en política siempre se dicen muchas cosas, algunas para orientar, otras veces para despistar a la gente.

Lo cierto es que el FMLN estaría fuera del gobierno después de 10 años de gobernar amarrado, amarrado por la oposición política, amarrado por la sala, amarrado por la poca inversión extranjera, amarrado por los niveles de violencia como resultado de un auge delincuencial, pese a que las cárceles están repletas. En ese caso, cuando al gobierno del FMLN le quedan unos ocho meses efectivos de gestión, y cuando le han hecho la vida imposible en lo económico, y se siente agobiado y sin dinero en la bolsa para invertir y ganar adeptos de esa manera, no le queda otra opción que buscar en el exterior esa preciada inversión, que le ayude a recuperar fuerzas. Y es así como llegan al convencimiento de firmar las relaciones diplomáticas con la República Popular de China.

El FMLN sabe que establecer relaciones con China les traerá muchos comentarios en contra, y muy pocos a su favor, porque el gobierno del FMLN está cercado por sectores de derecha, que le han permitido muy poco espacio desde su creación como partido político, durante el fin del conflicto civil armado de la década de los 80’s y principios de los 90’s, y en su etapa de crecimiento con representación legislativa, hasta llegar a sus gobiernos de 10 años, con Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, que han hecho poco para cambiar el país, como los gobiernos del PCN, PDC y ARENA. Los partidos llegan a los gobiernos y simplemente ocupan con su gente un trabajo, en tanto se olvidan del desarrollo de la población en general, saben que si potencian la educación, el país tendría un crecimiento impresionante, pero nadie hace nada por ello, pese a estar todos representados en la Asamblea Legislativa.

Entonces, el FMLN se decide a firmar las relaciones diplomáticas con China, en detrimento de las relaciones con Taiwán. Y la explicación está así. Si El Salvador quiere establecer relaciones con la República Popular de China antes debe renunciar a las relaciones diplomáticas con Taiwán. ¿Pero por qué? Porque Taiwán es la antigua isla de Formosa, la isla Hermosa, parte del territorio de la China Continental, a donde huyeron quienes gobernaban la antigua República de China, derrotados por el Partido Comunista de Mao Tse Tun, en 1949. A través de los años, los gobernantes de la isla de Formosa, que luego pasó a llamarse Taiwán, han tratado de obtener reconocimiento internacional, para crear una República de China en Taiwán, para tener un país independiente de China Continental. En esto último están atrapados, porque la República Popular de China reclama la posesión de Taiwán, entonces no puede ser país, a menos que lo logre por otros medios. Este caso es tan complicado, como el caso de Cataluña, que busca independizarse de España, pero los españoles dicen: miren ustedes son parte de España.

De esa manera, para poder establecer relaciones con la República Popular de China, El Salvador tuvo que renunciar a la relación con Taiwán, porque no podía tener relaciones con el país y con un trozo de ese país que busca ser independiente. Taiwán durante todos estos años logró establecer relaciones bilaterales con bastantes países, con el fin de gestionar en la ONU su independencia, pero se topa siempre que en las Naciones Unidas está representada la República Popular de China, que no la deja pasar.

Para mí ver, El Salvador, con esas nuevas relaciones, está accediendo a nuevas inversiones, porque el país enfrenta problemas económicos, problemas de trabajo para su gente, los cuales se estarían solucionando en parte. No es cierto que la llegada de China va a resolver toda la falta de empleo para los salvadoreños, pero por lo menos puede ayudar. Además, Taiwán ha dejado un mal recuerdo con sus donativos económicos que ayudaron a la corrupción en El Salvador. En solo un caso para mencionar: ellos donaron 10 millones de dólares para los afectados de terremotos de 2013, y esos fondos los desviaron hacia el partido ARENA en un acto de corrupción, pero ellos nunca reclamaron ese desvío, nunca buscaron que los fondos llegaran a sus verdaderos destinatarios.

Ahora bien, veamos la otra parte del tema. Aquí hay un componente político. Todos sabemos que Centroamérica es considerada como el patio trasero de los Estados Unidos. Así que los Estados Unidos funcionan aquí como un señor dueño de estos territorios, donde nadie más puede y debe venir a mandar. En este contexto hay voceros estadounidenses que han expresado su descontento por la decisión del gobierno del FMLN de establecer relaciones diplomáticas con China, y romper con Taiwán.

El senador de Florida, Marco Rubio ha dicho que está a favor de quitarle la ayuda extranjera a El Salvador, por la decisión del gobierno del FMLN. Y dice que habló con el presidente Trump para recortar la ayuda al país.

Para mí que esas palabras solamente son expresiones políticas con poco sentido de análisis. Digo esto porque si EE.UU. recorta la ayuda, habrá menos inversión público-privada en el país, y entonces más salvadoreños van a decidir viajar de forma ilegal hacia ese país, a buscar trabajo. El presidente Donald Trump está en contra de esa línea de pensamiento de los salvadoreños. Para el presidente Trump, lo preferible es que los salvadoreños se queden en casa, trabajando. El problema es que no hay suficiente trabajo. Y si los chinos con su inversión traen trabajo, ayudarán en esa línea, para que los salvadoreños se queden en casa. Lo único es, que los chinos al invertir acá le estarán quitando terreno político a Estados Unidos.

Entonces, Estados Unidos debe analizar y tomar decisiones con cabeza fría, decisiones que favorezcan al pueblo salvadoreño, no que vayan en contra de este.

Nota: Raúl Méndez en un periodista salvadoreño, con una carrera de fotoperiodista y redactor iniciada en 1987, ex reportero de El Diario El Mundo, La Prensa Gráfica, y Diario Lapagina.com/ Esta tierra está hecha para todos/Debemos ser tolerantes y vivir en ella/Solamente la paz y la tranquilidad son los estados que pueden darle vida a la población/Seamos parte de ese proceso de pacificación. Para contactos: raumendez@yahoo.com

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